La subasta de Scalextric termina en fiasco

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JUGUETES

05 de abril de 2013 (22:06 CET)

La subasta de la licencia de Scalextric, uno de los últimos pasos del concurso de acreedores en fase de liquidación que atraviesa su actual explotadora, Tecnitoys, ha terminado en fiasco. El juzgado mercantil número 5 de Barcelona tan sólo ha recibido dos ofertas este viernes durante el proceso. La más alta, de 50.000 euros, según han informado fuentes empresariales a Economía Digital.

Educa Borrás, compañía que en el último año ha explotado la marca gracias a un contrato puente y que a todos los efectos parecía muy interesada en el juguete, no ha acudido a la cita. Tras la sesión, la administración concursal, ejercida por EVE Concursal, deberá decidir con el magistrado Daniel Irigoyen si adjudica la marca o suspende la subasta.

Las dos ofertas

La oferta más alta por la licencia de Scalextric para la Península Ibérica y México la han presentado los representantes de la firma Carrera en España, que produce un juguete de características similares. Su rival ha ofrecido 50.000 euros.

En los juzgados también se han personado los representantes de Hot Wheels. Esta compañía norteamericana es la explotadora de los derechos de Scalextric en varios países. Su presencia ha levantado las expectativas de negocio, han apuntado fuentes judiciales. No ha sido así. La firma sólo ha ofrecido 25.000 euros.

¿Y Educa Borrás?

Pero, sin duda, la principal sorpresa ha sido la ausencia de Educa Borrás entre los pujantes. La empresa juguetera catalana ha sido la encargada de explotar la marca durante el año pasado y el primer trimestre de 2013 después de llegar a un acuerdo puente con Tecnitoys, una vez éste se declaró en quiebra, y con la banca.

La compañía había manifestado su interés por esta subasta e incluso informó a los medios de comunicación sobre su propuesta de negocio para hacerse con la marca británica de circuitos y vehículos de carreras a escala.

El concurso

Tecnitoys, empresa que explota la licencia de Scalextric en España, entró en concurso de acreedores voluntario a mediados de octubre, tal y como avanzó en su momento este medio de comunicación. La compañía, que presentó un pasivo de 14 millones de euros, tomó la decisión un mes antes después de una convulsa junta de accionistas donde los representantes de Winkler Internacional, propietarios de la licencia en cuestión impusieron su voz pese a la voluntad de Inversiones Hemisferio (compañía instrumental de la familia Lara) y la abstención de Tomás Fornesa, otro de los socios relevantes de la juguetera.

La sorpresa entre la banca, con quien la firma tiene una deuda de unos 11 millones, fue mayúscula, pues se había logrado un preacuerdo de renegociación muy ventajoso para la compañía.

Las otras subastas

La jornada se ha completado con la subasta del stock de juguetes disponibles para su comercialización --existe también otro importante grupo que deberá ser destruido ya que la licencia española no permite su venta--. El paquete estaba valorado en 270.000 euros inicialmente. Finalmente, se ha adjudicado por 70.000 a Winkler International.

El próximo 23 de mayo se procederá a la segunda subasta y en principio fase final de la liquidación de Tecnitoys. En este paquete se incluye mobiliario, ordenadores así como un terreno.
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