Las empresas con un pie en China se frotan las manos con el fin del hijo único

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DECISIÓN HISTÓRICA

Un bebé chino pasea con su madre en un parque de Pekín, China / EFE

en Pekín, 30 de octubre de 2015 (12:00 CET)

Ni siquiera ha entrado en vigor y se desconoce si afectará a la natalidad, pero el fin de la política del hijo único en China ya tiene unas claras ganadoras: las empresas relacionadas con la infancia. El impacto del anuncio de este jueves del Partido Comunista de China ha sido inmediato en la cotización bursátil de las multinacionales vinculadas a la infancia, como la francesa Danone, la suiza Nestlé (alimentación) o la estadounidense Johnson & Johnson (cuidado corporal y salud).

Por su parte, tras la apertura este viernes de las bolsas asiáticas, las firmas locales han seguido la misma estela. La lechera china Mengniu Dairy registró el mejor resultado del día en el Hang Seng, índice de referencia de la Bolsa de Hong Kong, con ganancias de un 3,43%, y otras como Goodbaby, fabricante de carritos y cunas, o Hengan, que produce toallitas y pañales, avanzaron más de un 2%.

En una jornada en la que el parqué hongkonés fue a la baja y perdió un 0,79 %, estas compañías evitaron una caída mayor, con los inversores confiados en que el cambio normativo, que todavía tiene que ser aprobado por el poder legislativo chino, cause un importante aumento de los nacimientos en el país más poblado del mundo.

20 millones de nacimientos al año 

"Creemos que la nueva política es positiva para el mercado de cuidados para bebés", asegura Jason Yu, gerente en China de la firma especializada en estudios sobre consumo Kantar Worldpanel. Yu calcula que la nueva política afectará a unos 90 millones de parejas chinas, lo que podría elevar la cifra de nacimientos anuales a unos 20 millones, frente a los entre 16 y 17 millones de los últimos ejercicios.

"Los 3 o 4 millones de nuevos bebés de más proporcionarán un impulso adicional a sectores como la leche infantil, los pañales, los artículos de aseo para bebés, los juguetes o la educación", asegura este experto.

La marca española de moda infantil Mayoral, que comercializa sus productos en China desde hace dos años y medio, también confía en que la eliminación de la política del hijo único le ayude a asentarse en el mercado del gigante asiático. "Seguro que nos beneficia, todo lo que sea aumentar la natalidad es bueno para nosotros", asegura un representante de Mayoral. Aún así, los planes de la firma en China no se verán alterados, ya que se trata de una estrategia a largo plazo.

Escaso impacto en el corto plazo


En todo caso, la agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) anticipa que los efectos de la nueva política de planificación familiar del país no se verán a corto plazo y que la natalidad no empezará a aumentar hasta dentro de dos o tres años. "Somos escépticos ante que la nueva política de China sea la fórmula para un crecimiento sustancial en el consumo del país. Otros factores como el incremento de las rentas o la urbanización podrían tener un efecto mayor sobre el gasto en consumo", señala Lillian Chou, analista de S&P.

Muchos analistas han advertido de que la baja natalidad de China, que es la razón que ha llevado al Partido Comunista a relajar su estricta planificación familiar ante el galopante envejecimiento de la población, no sufrirá grandes cambios con la nueva regulación.

Yu, de Kantar Worldpanel, advirte que, aun con un aumento destcado de la natalidad, no todas las empresas podrían sacar rédito de ello. "A medida que los padres adquieren más experiencia, compran marcas menos caras. En este sentido, intuimos que las marcas con posicionamiento y un valor más fuertes, ya sean locales o globales, se beneficiarán más", augura Yu.
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