Las grandes empresas endeudadas insisten en la contabilidad tramposa

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Compañías como ACS, FCC y Sacyr suman casi 4.800 millones de pasivo al margen del balance consolidado

El presidente de Sacyr, Manuel Manrique.

16 de noviembre de 2014 (20:24 CET)

Algunas empresas del Ibex 35 han echado mano de manera recurrente a la clasificación de activos como mantenidos a la venta, con el objetivo primordial, en muchos casos, de desconsolidar del balance las deudas vinculadas a estos activos, y mantener así un ratio de solvencia adecuado a la hora de acudir a los mercados de capitales en busca de financiación.

A 30 de septiembre entidades financieras, como Bankia o Popular, sumaban activos no corrientes mantenidos para la venta por 10.755 y 7.754 millones de euros, respectivamente, mientras que constructoras como ACS, FCC o Sacyr acumulaban 4.452, 1.171 y 807 millones.

Riesgo de no vender

Menos volumen en este caso, pero más riesgo, ya que los activos en venta de las constructoras llevan asociados una deuda conjunta de casi 4.800 millones de euros que quedan fuera del endeudamiento neto financiero.

El problema surge cuando las razones por las que se puede echar mano de la Norma Internacional de Información Financiera (NIIF 5) –que ese activo esté disponible para su venta inmediata, que esta sea altamente probable y que efectivamente se lleve a cabo la venta– no se cumplen en su totalidad.

Saltarse la ‘regla del año’


Principalmente, por incumplir con la conocida como ‘regla del año’. La relativa a que esa venta se produzca en un plazo máximo de doce meses desde que el activo fue clasificado como mantenido para la venta. Cabe la posibilidad de que ese plazo se amplíe más allá de un año cuando existen circunstancias ajenas a la sociedad y se mantiene el compromiso de la venta.

En el caso de ACS, esa ‘regla del año’ se ha superado con creces en lo que se refiere a los activos renovables y la mayor parte de las concesiones, y se ha justificado por los cambios regulatorios en el sector eléctrico introducidos por el Gobierno.

Ultimátum a ACS

Hasta ahora. Al cierre de 2014 le vence a la constructora presidida por Florentino Pérez el plazo máximo de cuatro años en el que una sociedad puede mantener en su balance estos activos, como ocurre con su filial de renovables Pegasus.

A partir de entonces, Deloitte, la auditora de las cuentas de ACS, ha puesto como fecha tope el 31 de marzo de 2015 para vender esta filial o la reintegre en el balance del grupo. Tanto los más de 3.100 millones de activos como los cerca de 2.300 millones de euros de pasivo asociado, lo que supondría elevar el endeudamiento financiero neto por encima de los 8.000 millones de euros.

Vallehermoso se vende al por menor

Sacyr también acaba de superar el año manteniendo en venta los activos de Vallehermoso, su filial inmobiliaria. En las cuentas del tercer trimestre de 2013, la empresa presidida por Manuel Manrique aludía a la decisión tomada de poner esta división en venta porque, decía, “se están llevando a cabo negociaciones con las entidades financieras y otros actores interesados”.

Un año después, Vallehermoso sigue sin venderse, pero tanto sus activos como sus pasivos, como consecuencia principalmente de operaciones de dación en pago, se han reducido de manera considerable. Entonces, los activos de la inmobiliaria mantenidos para su venta se contabilizaban por 1.451 millones de euros, con un pasivo asociado de 1.430 millones. Ahora, esos activos se valoran en 807 millones y su pasivo es de 834 millones.

En el caso de FCC, su saldo de activos no corrientes mantenidos para la venta sumaba 1.171 millones de euros hasta el pasado 30 de septiembre. Los que sumaban los activos de Cemusa y FCC Environmental más el valor de las participaciones del 50% y 36,9% en Globalvía y Realia, respectivamente. Activos que tienen a su vez pasivos asociados por un importe conjunto de 802 millones de euros.

Popular, aumento imparable

El Popular, por su parte, cada vez cuenta con más activos corrientes en venta, aunque no tengan asociados ni un euro de pasivo. A finales de 2012 sumaban casi 4.900 millones, se elevaban a 6.300 millones al acabar el pasado ejercicio, se disparaban hasta 7.754 millones a 30 de septiembre de 2014.

La entidad presida por Ángel Ron incluye bajo esta clasificación activos comprados o adjudicados que recibe de sus prestatarios u otros deudores, para la satisfacción, total o parcial, de activos financieros que representan derechos de cobro frente a aquellos.

Inmuebles tras dación

También inmuebles mediante compra o dación en pago de deudas, anticipándose a posibles dificultades que pudieran tener algunos clientes para cancelar sus deudas. Inicialmente se reconocen por el importe neto de los activos financieros entregados, teniendo en cuenta las correcciones de valor que tuvieran los activos de procedencia.

El proceso de rescate de Bankia también dejó un ingente volumen de activos en venta en la entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri, sin pasivos asociados, como ocurre con el Popular.

Básicamente se encuadran bajo este epígrafe contable el City National Bank of Florida, Bancofar, activos de operaciones en interrupción (Aseval), los adjudicados en pago de deudas y el resto de participaciones accionariales de las que se debe desprender para cumplir con el plan de reestructuración. Sumaban hasta septiembre 11.745 millones de euros frente a los 12.000 millones de diciembre de 2013, tras vender este año el 8,07% de NH y el 16,51% de Deoleo.
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