Las lavanderías autoservicio se propagan: ¿quién está detrás?

Sin dependientes y con coladas que duran menos de una hora: las lavanderías autoservicio crecen como negocio franquicia

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Son salas de menos de cien metros cuadrados, con las paredes cubiertas por filas de lavadoras o secadoras, fijadas unas encima de las otras. La mayoría sin ningún tipo de personal, las lavanderías autoservicio acogen cada día a aquellos que prefieren olvidarse de tener una lavadora en casa. Una imagen que parecía reservada a las películas americanas y que ha traspasado la pantalla, conviertiéndose en la realidad de las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona, y expandiéndose más allá de las grandes urbes.

Se trata de un negocio en auge, la mayoría en forma de franquicia. En dos años, las franquicias de lavandería han sumado 600 establecimientos nuevos en España: 2016  cerraba con 1.133 tiendas registradas, que se convirtieron en 1.732 a finales de 2018, según datos de la Asociación Española de Franquiciadores (AEF). El auge se ha materializado también en su facturación: las franquicias de lavandería cerraban el 2018 facturando 252,2 millones de euros,13,5 millones de euros más que el año anterior. 

Según la AEF, el uso regular de las lavanderías autoservicio ha brotado en los barrios con más población inmigrante, donde los vecinos ya tenían una cultura de este tipo de servicios. Con el aumento de demanda de este tipo de negocios, las lavanderías self-service han extendido sus raíces más allá de estas comunidades. Los clientes se inician lavando prendas grandes como edredones o sábanas, a causa del mayor tamaño que suelen tener las lavadoras de los establecimientos autoservicio, y poco a poco van incluyendo el resto de la colada. 

Los precios de los lavados se mueven entre los cuatro y los diez euros por colada, dependiendo del establecimiento y de la capacidad de la lavadora. Esta cifra significa para algunos vecinos menos de lo que pagarían por el agua de una colada en casa y la compra de una lavadora. El hecho de que los locales abran los 365 días del año facilita la captación de clientes. 

¿Qué necesitas para montar una lavandería autoservicio?

Si puedes comprar cualquier producto por Amazon o pedir un Glovo desde el sofá, también puedes tener tu negocio sin salir de casa. Los principales franquiciadores ofrecen diferentes packs que combinan diferentes modelos de lavadoras y secadora, así como la posibilidad de instalar los llamados box, módulos de entre 10 y 40 metros cuadrados que pueden albergar tres o cuatro lavadoras y colocarse en cualquier sitio, incluso en la calle.

La inversión inicial para montar uno de estos establecimientos se mueve entre los 14.000 y los 50.000 euros, aproximadamente, y tampoco necesitan demasiada supervisión ni personal que se encargue de ellos, más allá del mantenimiento. Un número de teléfono para llamar en caso de avería es el vínculo más directo al personal del local en la mayoría de los casos. 

Los franquiciadores más populares

Entre las empresas que se han endulzado con este boom está Fresh Laundry, que esta primavera llegaba a las 62 tiendas con una facturación de 1,8 millones de euros. Poco después de añadir a sus filas la línea de lavado para animales Fresh Animals, la compañía de Roberto Haboba Gleizer se acopiaba de la financiación del programa de inversión a franquicias de BBVA.

La Wash es una franquicia con más de 200 lavanderías, que ha orientado su mercado no solo a las ciudades sino a espacios de transición como gasolineras o centros comerciales en las que instala sus módulos de lavandería. La Wash es hija de la británica Photo-Me, que este año ha visto crecer su facturación en lavandería un 69% en Europa. 

Lavaxpress está especialmente presente en Barcelona y otras poblaciones catalanas, y te ofrece la posibilidad de pagar con la targeta o llave Lavaxpress, que permite prescindir de dinero en efectivo para pagar la colada. 

No todo son franquicias

Las lavanderías self-service están situadas estratégicamente: cerca de hosteles y zonas de moda. En Barcelona destacan barrios como el Eixample o Gràcia, que cuentan con más diversidad de población y de negocios, entre ellos restaurante y hoteles, que también pueden aprovechar los servicios de las lavanderías.

Desde la AEF se quejan de que el boom de las lavanderías ha promovido que se monten cadenas que no son franquicia pero que se dedican a lo mismo, proporcionando únicamente el material necesario para operar sin tener que pagar derechos de marca. «Son oportunidades de negocio y que funcionan como un vending, vendiendo las máquinas y sin ningún apoyo ni asistencia detrás», señala Eduardo Abadía, Director Ejecutivo de AEF.

Este sería el caso de ColadaExpres, que colabora con la marca de electrodomésticos Electrolux: aunque varios portales la consideran una franquicia, ellos lo desmienten en su página web. Pese a no contar con el respaldo de los franquiciadores, no parece que les sea un inconveniente: tienen más de 200 unidades de negocio. 

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