Las renovables tiemblan ante mayores recortes eléctricos

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ENERGÍA

Parque solar fotovoltáico

13 de noviembre de 2012 (21:02 CET)

El anuncio por parte del ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, de imponer nuevas medidas siempre y cuando no se cumplan los objetivos del déficit de tarifa de este año, unos 1.500 millones de euros, hacen temblar al sector de las renovables.

Los promotores de energía verde no aguantarían más ajustes. Sus cuentas no cuadran y si se le suman nuevos recortes tanto por primas como vía impuestos la supervivencia de muchos de ellos estaría en juego. La patronal de la industria fotovoltaica, Unef, cree que unas medidas de este calado serían “la puntilla” para el sector.

Más incertidumbre

Pero el Gobierno tiene claro cuál es el principal objetivo: “parar la hemorragia del déficit de tarifa”. Para este año el límite está en 1.500 millones de euros, cifra ya superada en lo que llevamos de año, pero que, según varias fuentes, tiene que reducirse hasta lo máximo establecido de aquí a diciembre.

En el caso de que el déficit de 2012 supere los 1.500 millones el Ejecutivo se ve en la obligación de seguir tomando más medidas. ¿Cuáles? No se conocen, de momento solo se trata de un aviso por parte del Gobierno. “Las palabras de Soria solo crean mayor incertidumbre en el sector”, dicen fuentes del mismo. “Da la sensación de que se está cubriendo las espaldas por si las medidas ya adoptadas no hacen efecto”, recalca.

Suben las primas, a día de hoy


En la guerra energética, las grandes eléctricas achacan el problema del déficit a la irrupción de la industria solar, ya sea la fotovoltaica como la termosolar. Acusan a este sector de recibir muchas primas. Sin embargo, desde las renovables aseguran que el déficit ya se generaba antes de que llegaran y que también se produce por otras causas ajenas a ellos.

Los últimos datos conocidos reflejan un incremento de las primas a las energías renovables del 25% hasta agosto respecto al mismo periodo de 2011. “Este aumento es debido a la fuerte radiación que ha habido durante este ejercicio”, explican desde Unef. Eso sí, “habrá el mismo volumen de primas que el año pasado. Si ya se ha cubierto el cupo pues no habrá más hasta el próximo ejercicio”, insisten.

Un marco estable

A pesar de ello, el sector está totalmente parado. En el caso de la energía eólica, no hay pedidos desde hace años, según explican desde la Asociación Española Eólica (AEE). “En vez de más recortes lo que necesitamos es un marco regulatorio estable. La eólica necesita aún un último impulso”, demandan.

Al igual que sucediera con la industria fotovoltaica, el sector eólico no quiere ni pensar en alguna medida con carácter retroactivo que influyera directamente en el mercado. “La retroactividad es impensable para el sector”, aseguran la AEE.

Muchos megavatios sin instalar

Pero esta no es la única preocupación del sector. A la caída de la actividad, con su correspondiente desaparición de empresas y empleos, se le une el parón que hay con los parques ya adjudicados pero que no consiguen arrancar. En el caso de la industria fotovoltaica, de los 1.500 megavatios (MW) adjudicados en el pre-registro en el plazo de 2009 a 2011 no se han instalado ni 1.000 MW. Además, según cálculos de Unef, “350 MW no se van a hacer”.

La industria eólica sufre algo parecido. Para el conjunto de 2012, había unos 1.200 MW inscritos en el pre registro, de los que más de 500 MW tienen problemas para ser construidos antes de la fecha límite de inscripción (el 31 de diciembre de 2012). La no instalación se ha producido en mayor parte por motivos ajenos a la voluntad del sector, aseguran desde la AEE, como son “el incumplimiento de la planificación de la red de transporte, el retraso en líneas de distribución o dificultades administrativas”.

Ahora, un mal ejemplo

El desarrollo de las energías renovables colocó a España en el escaparate mundial. “Fuimos una primera potencia, fuimos el orgullo de cara al exterior. Ahora todo eso ha cambiado, ahora somos el ejemplo de los que no se debe hacer”, dice una fuente del sector.

El panorama ha cambiado drásticamente. El cierre de centenares de empresas y el despido de decenas de miles de trabajadores han sido las consecuencias de los duros ajustes. Desde el recorte a las primas con carácter retroactivo del Gobierno de Zapatero hasta el de las futuras instalaciones impuesto por Rajoy, el sector no levanta cabeza. “Si encima ahora nos ponen más recortes, se acabó la historia”.
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