Las Sociedades de Garantía Recíproca, la tabla de salvación a la hora de pedir un préstamo

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Esta entidades permiten a miles de pymes el acceso al crédito gracias a la concesión de avales y planes de viabilidad sobre financiación

Las Sociedades de Garantía Recíproca resultan claves para el acceso al crédito de muchas compañías

10 de febrero de 2016 (11:10 CET)

Las crisis económicas provocan verdaderos estragos entre las empresas, y muy especialmente entre las más pequeñas. La sequía del crédito y la consecuente falta de liquidez es la puntilla que lleva a muchas empresas a la suspensión de pagos y a la consecuente quiebra.

Sin embargo, la crisis también agudiza el ingenio, y son muchas las fuentes de financiación alternativas que han surgido al calor de las nuevas tecnologías y del apoyo de las instituciones públicas.

Una de las tablas de salvación de muchas pequeñas empresas son las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), cuya función no es exactamente facilitar financiación a pymes, sino más bien conceder los avales necesarios y analizar sus planes de viabilidad para solicitar financiación en mejores condiciones, tanto de tipos de interés como de plazos más extendidos ante las entidades financieras y las Administraciones Públicas. Desde el comparador de productos financieros Busconómico nos informan de en qué consisten estas sociedades y cómo actúan.

Las condiciones de las SGR

La propia actividad de las SGR beneficia no solo a las empresas, sino también a las entidades que conceden estos préstamos, pues invierten sus recursos sin riesgo al tener el aval de una sociedad que aporta un respaldo económico en caso de incumplimiento en los pagos. Además, dado que el estudio técnico y de viabilidad de la pyme lo elabora directamente la SGR, el banco se ahorra ese trámite.

Pero, ¿qué recibe la SGR a cambio? Las condiciones dependen de cada SGR, pero generalmente prestan su servicio a cambio de que la empresa que va a recibir el aval adquiera una o más cuotas sociales de la SGR, de manera que se incrementen los recursos económicos con los que cuenta para garantizar nuevas operaciones de aval en el futuro. Mientras la pyme mantenga su aportación al capital social de la SGR, seguirá como socio partícipe y podrá acceder a nuevas operaciones de aval aunque podrá reintegrar su parte en el momento en el que se cancele la deuda contraída.

¿Qué tipos de SGR existen?

De forma habitual, las SGR operan en un determinado ámbito geográfico, aunque pueden existir también SGR en ámbitos sectoriales. En España, la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (CESGAR) distinguen entre las SGR Sectoriales (entre las que estarían Fianzas y Servicios Financieros S.G.R, para el sector del juego, Transaval S.G.R, para el sector del transporte, Audiovisual S.G.R para el sector audiovisual y Oinarri S.G.R, para las entidades y empresas relacionadas con la Economía Social) y las SGR Territoriales (existe una SGR por cada Comunidad Autónoma; el listado completo se puede consultar aquí). 

En general, las 20 SGR que en la actualidad operan en España tienen ámbito de actuación territorial y carácter multisectorial. No obstante, existen tres SGR que tienen un ámbito de actuación nacional y carácter sectorial.

Incremento de la financiación

En 2014, las SGR incrementaron el volumen de los préstamos que facilitaban a pymes, autónomos y emprendedores un 8% con respecto al año 2013, hasta alcanzar un volumen de más de 900 millones de euros que se canalizaron a través de 16.662 avales, un 12% más que el año anterior.

Y ya son 116.223 compañías las que se están beneficiando de esta forma de acceso a la financiación que todavía no es conocida por todos, aunque cada vez está ganando más adeptos. Las SGR han servido para mantener un buen número de empresas a flote, de modo que se han podido mantener cerca de 650.000 empleos.

Fiabilidad probada

Al cierre de 2014, las 23 SGR empleaban a un total de 547 profesionales, y acumulaban una cifra histórica de avales formalizados por más de 27.500 millones de euros, a partir de más de 700.000 operaciones, y habiendo inducido una inversión de 35.579 millones de euros.

La fiabilidad de las SGR está fuera de toda duda. No en vano, el 81% de las solicitudes presentadas son aprobadas, a lo que contribuye el alto compromiso de las empresas que se benefician de los avales a la hora de devolver el préstamo. Se trata, por tanto, de todo un seguro de vida para muchas pymes que ven en estas entidades su garantía de salvación. Los números les avalan, y nunca mejor dicho.

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