Las trabas burocráticas provocan el cierre de La Montserratina

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Comercio emblemático

La fachada de la panadería La Montserratina, en Barcelona

en Barcelona, 16 de julio de 2015 (20:57 CET)

Barcelona está perdiendo algunos de sus comercios emblemáticos, víctimas del fin de la moratoria de la ley de Arrendamientos Urbanos y también de la burocracia. Hace dos semanas echó el cierre la pastelería La Montserratina, que estaba en la Calle Santa Anna, tocando al cotizadísimo Portal de l'Àngel, y la semana que viene presentará el concurso de acreedores después de intentar sin éxito continuar con el negocio en otro local.

Un comunicado de CCOO hizo público el cierre de La Montserratina, que abrió Ramon Altirriba en 1926. Fue después de "tres años negociando el contrato de alquiler, y llegamos a estar muy cerca, pero hace un año nos dijeron que otra empresa les pagaba más", ha explicado Alan Pedret, responsable de la pastelería y bisnieto de Altirriba, a Economía Digital.

Última oportunidad

A raíz de la publicación de la noticia del cierre de la tienda, Pedret y su tía, los dos miembros de la familia que continuaban al frente del negocio, recibieron algunas llamadas ofreciéndoles otros locales. Eso les llevó a replantearse el cierre definitivo y retirar el expediente de regulación de empleo (ERE) que pesaba sobre los nueve trabajadores de la pastelería. Pero después de estudiar nuevas ubicaciones, no han conseguido dar continuidad al comercio.

"Hemos buscado otro local en el centro y no lo hemos encontrado. Nos hemos topado con muchas barreras, la más importante la de la licencia", ha explicado Pedret. Por ley, podían trasladar su licencia de pastelería otro local si no está en la misma zona –la zona es una división burocrática establecida por el Ayuntamiento–, y para ir a otra zona, hay que pedir una nueva licencia.

La Montserratina encontró un local pero la zona en la que se encontraba ya tenía demasiadas pastelerías y no se podía abrir otra. Sus responsables pidieron ayuda al Ayuntamiento pero toparon con la burocracia. "Hemos luchado hasta el final pero no hemos podido", ha admitido Pedret, que ya descarta la continuidad del negocio. Por este motivo ha comunicado este jueves a los trabajadores, todos con mucha antigüedad en la empresa, que presentará concurso de acreedores.

"Mala fe"

En cambio, desde CCOO ven "mala fe empresarial y engaño" en el cierre y concurso de La Montserratina: "Dijeron que iban a continuar y hoy [jueves] tenían que entregarnos el proyecto. Pero nos hemos encontrado con la sorpresa que esperábamos un expediente temporal y han venido con el concurso de acreedores", ha explicado Miguel Ángel Domínguez, secretario general de la Federación Agroalimentaria de CCOO de Catalunya.

La denuncia del sindicato es que, al no existir ERE –éste fue retirado–, los trabajadores se han quedado sin trabajo, sin indemnización y sin paro "hasta que se resuelvan los despidos". Alan Pedret ha asegurado que nunca han actuado con mala fe, sino únicamente con la intención de continuar la actividad, ni con la intención de dejar en una situación de dificultad a sus empleados, y confía en que se resuelva rápido para que los trabajadores puedan acceder al paro.
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