Giovanni Castellucci, CEO de Atlantia, y Florentino Pérez, presidente de ACS. EFE

Las urgencias de Atlantia tensan la cuerda con Florentino Pérez

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Atlantia vende un tercio de sus acciones de Hochtief y hunde su acción mientras su socio en Abertis observa resignado

Barcelona, 29 de marzo de 2019 (04:55 CET)

Las relaciones entre Atlantia y ACS, socios en Abertis, son tensas. Giovanni Castellucci y Florentino Pérez no empezaron con buen pie y pese a que en las últimas semanas los engranajes se han engrasado por el bien común –cargar a Abertis toda la deuda posible de la compra–, las necesidades del grupo italiano han vuelto a tensar la cuerda.

Atlantia vendió esta semana el 8% de Hochtief, la filial alemana de ACS que también es copropietaria de Abertis con el 20%. La asociación viene precisamente de la compra de la concesionaria catalana: el acuerdo entre Atlantia, ACS y Hochtief para hacerse con Abertis incluía que la compañía italiana entrara en la alemana con el 24%, que le vendía ACS.

La constructora española seguía siendo accionista de control pero incorporaba a su socio en Abertis y, de paso, financiaba una parte de la compra mediante la venta de acciones de Hochtief a Atlantia. Un enrevesado mecanismo para abaratar la compra a costa de ceder parte de sus acciones en la constructora alemana.

Pero Atlantia ha tardado solo seis meses en romper esa alianza en Alemania con la venta del 8% de Hochtief. El motivo es meramente financiero, pero ha tenido un impacto inmediato que perjudica sobre todo a ACS: ha hundido la acción de Hochtief un 10% este jueves. Florentino Pérez no está precisamente contento.

Fuentes financieras explicaron a Economía Digital que la venta del 8% de Hochtief por parte de Atlantia no cogió por sorpresa a ACS. Fue comunicada previamente y Castellucci explicó los motivos a su socio, que aceptó resignado. La situación financiera del grupo italiano controlado por la familia Benetton es complicada y debía hacer un gesto de cara a Moody’s y el resto de agencias de rating.

La abultada deuda de Atlantia

El balance de 2018 de Atlantia arroja un escenario comprometido. Con un ebitda de 3.768 millones, la deuda multiplica por diez esta cifra por la compra de Abertis y su consolidación dentro de las cuentas de Atlantia. Con casi 38.000 millones de euros de deuda financiera neta, la ratio de 1 a 10 es insostenible a largo plazo y podría comportar el castigo de las agencias de calificación.

Para resolverlo, tanto Atlantia como ACS han ido traspasando la deuda de la compra a Abertis, que emitió recientemente 3.000 millones en bonos para desendeudar a sus socios. Eso frenará las inversiones de la concesionaria, pero el alto precio de su compra tiene un coste. También activaron las desinversiones con la venta de Hispasat.

Ahora, el grupo italiano ha seguido por su cuenta con las desinversiones al vender el 8% de Hochtief por 752 millones. Era una necesidad, aunque el grupo italiano podría haber optado por una opción escalonada, más discreta y que habría evitado la debacle de la acción. El problema es que habría sido más lento, y los italianos tenían prisa. No puede descartarse que siga reduciendo su participación en la empresa alemana.

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