Una imagen de una versión antigua del robot de cocina de Lidl.

Descubren que el robot de cocina de Lidl tiene un micrófono oculto

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El robot de cocina de Lidl que rivalizaba con Thermomix tiene un micrófono oculto y un altavoz y graves problemas de privacidad y seguridad

Madrid, 14 de junio de 2019 (14:38 CET)

El robot de cocina de Lidl Monsieur Cuisine Connect ha causado furor con su venta y prometía rivalizar con la mítica Thermomix. Sin embargo, tan solo unas semanas en el mercado, dos hackers han descubierto que este pequeño electrodoméstico de 359 euros tiene importantes problemas de seguridad y de privacidad. De hecho, tiene ocultos un micrófono y un altavoz.

El robot de cocina, diseñado en Alemania y producido en China por la marca SilverCrest, cuenta con una pantalla táctil de siete pulgadas y se conecta a Internet por wifi para descargar recetas. En España, Lidl asegura en su página web que el producto está "agotado online".

La alarma saltó cuando dos aficionados a la tecnología se pusieron manos a la obra para investigar en su interior y hallaron que el robot tiene graves problemas de privacidad y seguridad. 

Este aparato está equipado con Android 6.0, una versión que no se actualiza desde octubre de 2017, lo que genera más problemas de seguridad. Esto se une al micrófono y el altavoz a través de los cuales podría inmiscuirse en la vida privada de los usuarios.

Por su parte, la cadena de supermercados se ha defendido argumentando que habían previsto que "el aparato pudiese controlarse con la voz y eventualmente vía Alexa". Monsieur Cuisine Connect es una versión mejorada de la primera iteración del producto que se lanzó en 2016.

"Dejamos ahí el micro, pero está totalmente inactivo y es imposible que lo activemos remotamente", explica Michel Biero, director ejecutivo de marketing de Lidl en Francia.

Polémica con las escuchas a clientes

El producto de Lidl no es el único que recientemente ha tenido problemas por la incorporación del micrófono. En abril transcendió que Amazon, Apple y Google tenían empleados que escuchaban las grabaciones de sus clientes con sus aparatos inteligentes y asistentes de voz, de acuerdo con una investigación de Bloomberg.

Las compañías explicaron que las grabaciones son revisadas "ocasionalmente" por algunas personas de su equipo para mejorar sus sistemas. Sin embargo, los clientes no sabían que esto podía ocurrir.

En el caso de Amazon, cuentan con miles de empleados en todo el mundo que escuchan a diario conversaciones​ aleatorias que los usuarios mantienen en sus casas y oficinas con Alexa.

Los empleados transcriben y revisan fragmentos de conversaciones con el objetivo de mejorar la detección de voz y las respuestas que da el asistente. Amazon reconoció en un comunicado que anotaba “un número extremadamente pequeño de interacciones de un conjunto aleatorio de clientes para mejorar la experiencia del cliente, siempre después de haber utilizado la palabra de activación de un dispositivo”

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