Los bandazos en la ingeniería cotizada Inypsa del promotor Leonardo Sánchez-Heredero

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Altibajos bursátiles y múltiples operaciones

Inypsa

desde Madrid, 20 de febrero de 2015 (19:11 CET)

Los movimientos corporativos de la empresa de ingeniería y consultoría Inypsa en el último año han puesto sobre la mesa toda una estrategia, la llevada a cabo por el promotor inmobiliario Leonardo Sánchez-Heredero, para –después de un sinfín de compras y ventas de acciones ligadas a ampliaciones y reducciones de capital, acogerse al preconcurso y salir del mismo tras una rápido acuerdo de refinanciación de deuda– acabar, un año después, en el mismo sitio.

Hace un año, al final del ejercicio 2013, Sánchez-Heredero, a través de Promociones Keops –una de sus inmobiliarias– ostentaba el 24% del capital de Inypsa que, sumado al 25% a nombre de su mujer, María Paz Pérez Aguado, aglutinaban casi el 49%. Hoy, tras la última actualización registrada en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ambos siguen manteniendo más del 43% en la empresa que preside Juan Lazcano, también al frente de la Confederación Nacional de la Construcción (CNC).

Llamativos altibajos en el capital

Y lo hacen después de que, en el caso de Pérez Aguado, su participación, en los dos últimos dos meses, coincidiendo con grandes subidas y bajadas del valor en bolsa, pasara de casi el 18% a mediados del pasado mes de diciembre al 4,6% que llegó a reconocer el 8 de enero. A partir de aquí, volvió a subir, tras el registro de la última ampliación de capital, a casi el 23%.

Idas y venidas del matrimonio Sánchez-Heredero y Pérez Aguado en Inypsa en un año, el pasado 2014, donde anunciaron, primero, una ampliación de capital de casi 30 millones para evitar entrar en disolución por los casi 18 millones de pérdidas. Seguidamente acogerse a preconcurso de acreedores e, inmediatamente, renunciar a la ampliación de capital y llegar a un acuerdo para refinanciar la deuda financiera de 18 millones con sus acreedores.

Lalo Azcona se desmarca

Quien no ha seguido el mismo camino en Inypsa ha sido Lalo Azcona, el otro gran socio en Inypsa de Sánchez-Heredero. El otrora periodista reconvertido hace décadas en empresario y accionista de varias compañías, a la vista de la situación en la que se encuentra la empresa, decidió deshacer posiciones accionariales coincidiendo con su dimisión como consejero el pasado mes de octubre. A través de Doble A contaba hace un año contaba con el 19,6% de Inypsa. Y un año después ha diluido su participación al 10,43%.

¿De dónde viene Inypsa y quién es Leonardo Sánchez-Heredero? La ingeniería y consultora, constituida en 1970, salió a bolsa en 1989, pasando sin mucho ruido por el parqué. Adquirió relevancia durante principios de la pasada década, al calor de la burbuja inmobiliaria y la abundante contratación de obra pública, llegando a triplicar sus ventas hasta los 40 millones de euros.

Apoyo público y caída de ventas

En muchos de los proyectos acometidos contó y sigue contando con el respaldo de Ministerio de Industria y del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), con subvenciones y préstamos a tipo fijo de interés subvencionado de acuerdo con el Programa Nacional de Tecnologías de Servicios de la Sociedad de la Información.

Tras la llegada de la crisis económica, su facturación cayó en picado. En 2013 apenas superó los 20 millones de euros y en 2014 es más que previsible que sus ingresos estén por debajo de esa cantidad. Aunque está tratando de abrirse camino en los mercados latinoamericanos, la repercusión de los contratos obtenidos todavía no se dejan notar en exceso.

Asuntos polémicos

Por su parte, Leonardo Sánchez-Heredero, además de controlar Inypsa a través de Promociones Keops, se ha visto envuelto en los últimos años en algunos asuntos turbios, como ocurrió con su participación en Bosques Naturales o en Delta Intur, en la República Dominicana

En Bosques Naturales llegó a ser denunciado por por presuntos delitos de blanqueo de capitales y de evasión fiscal tras comprar, en 2007, la empresa Bosques Naturales a su fundador Ángel Briones. El mismo que había engatusado a 10.000 inversores para invertir 400 euros de media por comprar un árbol a cambio de una rentabilidad del 10% anual una vez que el árbol creciera y vender su madera.

En el caso de Delta Intur, Sánchez-Heredero fue puesto entre la espada y la pared al ser denunciado por cometer supuesto fraude al poner en garantías una serie de inmuebles que no tenían el valor que ellos decían y se correspondían con el valor depositado en bonos.

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