Los medios españoles afrontan un otoño caliente a golpe de ajustes de plantilla

stop

DESPIDOS

Jaume Roures, máximo responsable de MediaPro

08 de septiembre de 2011 (19:08 CET)

Ni mejora alguna prevista para la economía española ni tampoco visos de recuperación, por pequeña que sea, en el mercado publicitario. Con estos mimbres, los grandes grupos editoriales españoles se preparan para afrontar un 2012 muy doloroso en las cuentas de resultados. Algunos ultiman despidos masivos. Otros no recortan su plantilla, al menos de momento, pero han dado la vuelta a su cúpula directiva para afrontar un otoño durísimo y frenar el deterioro imparable de sus cotizaciones.

El diario Público acaba de anunciar que despide al 20% de su plantilla. Es sólo la punta de lanza de un proceso que afectará de lleno a las torres más altas del sector. Su expediente de regulación de empleo (ERE) es la mejor prueba de cómo el descenso de las inversiones publicitarias –tanto las privadas como las de las administraciones autonómicas y locales- está bombardeando la línea de flotación del sector.

Aunque nació hace cuatro años con vocación de diario progresista y con la crisis ya instalada en las economías mundiales, el rotativo de Jaume Roures despidió a 16 personas en noviembre de 2009. Acababa de comenzar el descenso de los ingresos por publicidad. Menos de dos años después y con el mismo argumento se anuncia la salida de otros 39 empleados y la reducción salarial por tramos de las nóminas de los trabajadores que continúen en el periódico.

El efectó dominó de la insolvencia de Mediapro

La medida pone de manifiesto la dificilísima situación de Mediapro. El grupo en el que se integra Público entró en concurso de acreedores hace poco más de un año arrastrado por sus compromisos de compra de los derechos del fútbol. Hoy, Roures busca desesperadamente ingresos y está librando una dura batalla con las cadenas radiofónicas para cobrar por la retransmisión de los partidos del fútbol.

El ajuste de Público será la antesala del gran tijeretazo que viene, con Prisa como gran protagonista. El grupo de los Polanco ha sufrido una caída del 81% en sus beneficios hasta junio si se compara con la primera mitad del año pasado. Ahora debe sacar adelante con éxito lo que ha denominado como Plan de Eficiencia Operativa. En términos menos prosaicos, un recorte de 2.500 personas que para el fondo de capital riesgo Liberty, que ha inyectado 900 millones de euros para salvar el grupo, es condición sine qua non.

Incertidumbres en Prisa

El objetivo número uno ahora es sanear el grupo de comunicación. El primer paso fue la muerte de CNN . Tuvo lugar tras el acuerdo por el que Sogecable traspasaba a Telecinco el negocio de televisión en abierto en España. A esas medidas se sumó el segundo el ERE en el diario económico Cinco Días. Ahora viene la traca final para un grupo que ha perdido más de un 40% de su valor en bolsa en los tres últimos meses y que ya vale en el parquet menos de un euro por acción.

Otros diarios encaran el nuevo curso en situación de máxima incertidumbre. Es el caso de Negocio, que tras el parón veraniego ha retrasado su vuelta a la actividad hasta el próximo 12 de septiembre. A los ya endémicos retrasos en los cobros de las nóminas de los trabajadores se suma la amenaza de huelga de una plantilla que vive pendiente del cierre de ampliación de capital de 2,4 millones prevista para el próximo noviembre.

Más graves aún son los problemas de un histórico del periodismo deportivo. Nada menos que 36 años después, el semanario Don Balón no ha salido a la venta esta semana. A la crisis del sector se une el escándalo por su presunta implicación en un delito de desvío de dinero del editor Rogelio Rengel. Este medio podría reconvertirse en un mensual.

‘Plan Renove’ en Vocento

Mientras, Vocento sigue en plena convulsión. Tras el cambio de consejero delegado antes del verano, ha renovado su cúpula directiva con cuatro nuevos directores generales. Uno de ellos es Ana Delgado, que toma los mandos del diario ABC, que sigue sin encontrar la velocidad de crucero financiera a pesar de las nuevas y constantes salidas de profesionales que se han producido después del gran ERE que en 2009 supuso la salida de casi 250 personas. Sólo esta cifra supone 70 personas más que la plantilla con la que su competidor Público inició su andadura hace cuatro años.

Vocento, que se desangra en bolsa con una nueva caída superior al 30% en el último trimestre. La compañía vale menos de 300 millones de euros en el parquet, una cifra insignificante para un grupo que salió a bolsa en 2006 valorado en 1.875 millones. Ahora, además del problema de ABC, tiene que afrontar la renovación del diario gratuito Qué!. La plantilla ya ha sufrido un traumático adelgazamiento. En el conjunto del grupo falta, según explican medios del sector, definir la apuesta en Internet, un área desmantelada en 2009 y 2010 por la crisis económica. Además de Delgado, los otros tres nuevos directores generales designados para capear el nuevo temporal son Iñaki Arechabaleta, Ignacio Bernabéu y José Luis Puigdengolas.

Incógnitas en la casa de Pedro J.

Los tambores de guerra en el sector amenazan con alargarse bastante más allá del otoño. Una de las grandes incógnitas es Unedisa. En mayo de 2012 vence el plazo de vigencia de las condiciones pactadas en el ERE que la editora de El Mundo, Marca y Expansión puso en marcha en 2009. Entonces dejaron el grupo 180 personas, lejos de las 400 que el grupo había previsto inicialmente.

Unedisa, que en junio cerró su canal de televisión VEO 7 con el despido de 70 de sus empleados, se comprometió incluso a devolver a sus trabajadores el poder adquisitivo perdido por la rebaja de salarios y de la retribución variable entre los años 2012 y 2014 si la compañía ganaba el menos 30 millones de euros netos cada año. Algunos movimientos organizativos han afectado incluso al todopoderoso Pedro J. Ramírez, que habría perdido peso en la toma de decisiones en la empresa.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad