Los Ruíz-Mateos no presentan el concurso de acreedores en Cacaolat porque el expediente judicial estaba incompleto

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“Es la única solución que nos queda con la propiedad actual de la fábrica”, asegura el presidente del comité de empresa

14 de marzo de 2011 (19:26 CET)

Los trabajadores de Cacaolat esperan que la familia Ruíz-Mateos solicite el concurso voluntario de acreedores este martes. Tal como ha explicado a Economía Digital el delegado de la UGT y presidente del comité de empresa de la factoría catalana, José Miguel Miguel, no han iniciado el procedimiento judicial el lunes “porque les faltaba documentación” al llegar a los tribunales. Un expediente que Nueva Rumasa lleva preparando hace días.

Con todo, el comité de empresa no ve la medida con malos ojos. Miguel asegura que este camino es “la única solución que nos queda con la propiedad actual de la fábrica, por bien o por mal”, ya que “en el peor de los casos cerrarán las factorías de Barcelona y Parets del Vallès e indemnizarán a los trabajadores”. Un hecho que ven improbable ante el desmoronamiento de Nueva Rumasa.

El sindicalista recuerda que la primera decisión que tomó la familia Ruíz-Mateos en Cacaolat fue vender los terrenos del número 25 de la calle Pujades en Barcelona, en el Bogatell. Continúan produciendo con un contrato de alquiler, la misma situación que se da en el centro logístico de Parets del Vallès, un hecho que “aumenta la preocupación de los trabajadores porque no sabemos dónde está el dinero que sacaron con esta venta”.

Asimismo, asegura que su producto tiene salida y si se intenta buscar un comprador para Cacaolat fuera del entramado empresarial de Nueva Rumasa “seguro que aparece alguna oferta”. Eso sí, dejan claro que ante ese eventual cambio “los nuevos propietarios pueden decidir llevarse la producción a otro lugar”.

Concurso en Dhul

Por otro lado, los Ruíz-Mateos sí han iniciado el concurso voluntario de acreedores en el grupo alimentario Duhl. Desde el holding han afirmado que están convencidos de que alcanzarán “un acuerdo con los acreedores que permitirá superar esta situación lo antes posible”.

Esta medida se produce después de que dos fondos norteamericanos, Oaktree Capital y Shelby Financial Group, hayan descartado cualquier tipo de inversión en empresas de Nueva Rumasa.
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