Los socios del aeropuerto de Ciudad Real afloran para buscar el dinero que no tienen

stop

Han aportado unos 4 millones de recursos propios para cubrir el 5% del aval, pagar los costes de las instalaciones y montar la estructura organizativa

Rafael Gómez Arribas, uno de los tres accionistas del aeropuerto de Ciudad Real

Madrid, 21 de septiembre de 2016 (01:00 CET)

Poco a poco, los socios iniciales del nuevo aeropuerto de Ciudad Real van asomando la cabeza. El oscurantismo con el que la sociedad CR International Airport actuó al principio, cuando el pasado mes de abril se adjudicó, de manera provisional, el aeródromo, ha dejado paso a una cierta apertura de quiénes están, al menos de momento, al frente del proyecto.

Coincidiendo con el pago de 2,8 millones de euros por el aval equivalente al 5% de los 56 millones de euros fijados como precio de compra, Rafael Gómez Arribas, como principal valedor de la operación, ha decidido dar un paso adelante para anunciar que, efectivamente, es él quien lleva la voz cantante.

Lo hizo al nombrarse, el pasado 20 de mayo, administrador único de la sociedad en sustitución de Eduardo Martínez Pérez, el procurador del despacho de abogados GJ Martínez-Ferrando, cuya sede, en la calle José Abascal de Madrid, sirvió a CR International Airport como primer domicilio social.

No obstante, según consta en el Registro Mercantil, Martínez Pérez sigue figurando como socio único de la sociedad adjudicataria del aeródromo, que mantiene los mínimos 3.000 euros de capital social con los que fue constituida en 2014.

Gómez Arribas domicilia CR International Airport en su oficina

Su nombramiento como administrador fue aprovechado por Gómez Arribas para trasladar el domicilio de CR International Airport a la sexta planta del número 38 de la calle Serrano, donde tiene ubicadas las más de 20 empresas que administra, entre ellas varias que acumulan importantes deudas con la Agencia Tributaria.

A partir de aquí, Gómez Arribas ha embarcado en este proyecto a otros dos socios, también ingenieros, como Pedro J. Escudero y Martín Gómez, director general de la empresa de ingeniería IGC.

Un ex de Espirito Santo para captar inversores

Escudero, ingeniero industrial, fue, entre 2009 y febrero de 2015, director general de Novo Banco en España (antes Espirito Santo en España), y se dedica ahora a labores de consultoría a través de European Value Advisors (Euva), la empresa que fundó en 2006.

Además de en el aeropuerto de Ciudad Real, Escudero figura como inversor en Puertas Uniarte, en la gestora de carteras de deuda Lucania, y en ClippingBook.com, una compañía estadounidense dedicada a la gestión de tráfico por internet.

Gómez Arribas ha buscado en Euva, la empresa de Escudero, su experiencia en reforzar los fondos propios de compañías que, como CR International Airport, tienen un fuerte potencial de crecimiento, pero que necesitan capitalizarse y buscar socios para alcanzar los objetivos que, en este caso, requiere de una inversión de unos 600 millones de euros.

Primero, 50 millones, luego 600

De momento, tienen ocho meses para recabar los algo más de 50 millones necesarios para cubrir el 80% del precio adjudicación.

Tras cumplir con el mandato judicial de aportar el 5% del aval antes del 15 de agosto, abonar los aproximadamente 100.000 euros necesarios para el mantenimiento de las instalaciones y cubrir los gastos corrientes del personal contratado, los tres socios afrontan ahora lo más difícil. Poner las bases para que el proyecto obtenga el respaldo financiero y lleguen socios inversores que lo capitalicen.

En principio, tienen de plazo hasta mayo de 2017 para abonar los 42 millones necesarios para cubrir el 80% del precio de venta, a la espera de que el juez determine la fecha en que deberán hacerse efectivos los 11 millones del 20% restante.

El uso del aeropuerto, por decidir

Lo que sigue sin saberse con certeza es a qué se va a dedicar exactamente el aeropuerto. No se descarta nada. En principio, los primeros movimientos apuntan a que inicialmente opere como terminal de mercancías y actividades logísticas.

No obstante, todo podría dar un giro si los futuribles nuevos inversores prefieren otra alternativa.Con todo, para que los aviones operen se necesita la preceptiva licencia.

En este sentido, se acaban de iniciar los trámites para recabar los permisos de verificación del aeropuerto a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (Aesa), de cara a alcanzar las 850 operaciones de carga o los 10.000 pasajeros.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad