Media Markt pasa página a sus 'annus horribilis'

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La cadena celebrará su 15 aniversario con más ingresos tras dos ejercicios de caídas

Establecimiento Media Markt en España | ED

28 de enero de 2014 (19:43 CET)

Media Markt ha conseguido dejar atrás dos años seguidos de caídas de facturación. A tres meses de su final del ejercicio fiscal, el grupo ha ingresado 1.541 millones de euros en España, casi la misma cantidad que todo el año anterior (1.538 millones).

La crisis golpeó al grupo alemán, quien se ha coronado el rey del mercado gracias a su agresiva política de precios. Las cajas de sus tiendas propiciaron unas entradas de 1.809 millones de euros en 2008, el último año en el que la compañía incrementó los ingresos. Bajaron 51 millones el siguiente ejercicio, hasta los 1.758 millones. Casi la misma cantidad que lo embolsado en 2010, cuando Media Markt obtuvo 1.793 millones en España.

En el punto álgido de la crisis es cuando el grupo ha sufrido más. La facturación en 2011 fue de 1.626 millones y un año después cayó 88 millones. En cuatro ejercicios, las entradas de Media Markt han bajado en 271 millones de euros. Una tendencia que se espera superar en 2013 y consolidar definitivamente en 2014, el año en que el grupo cumple 15 años en España.

Política comercial

La compañía no ofrece los resultados finales de su contabilidad, aunque fuentes cercanas a la dirección aseguran que el rojo se ha mantenido en el último periodo. En todo este tiempo no se ha cambiado la política comercial, incluso se ha ido un paso más allá en las ofertas. Su máxima ha sido superar a los competidores con buenos productos al precio más bajo posible, aunque los margenes se resintieran. Una política que pueden aplicar al ser un grupo internacional, donde las compras a gran escala resultan también más competitivas.

Incluso cuenta con cuatro marcas propias en sus puntos de venta de diferentes segmentos. Desde productos de alta calidad a electrónica de consumo y categorías básicas.

Competidores

Sus competidores no han tenido la misma suerte. Miró Electrodomésticos, quien le pisó los talones en el mercado catalán, declaró el concurso de acreedores y cerró la mayor parte de sus establecimientos, mientras el grupo nacido en Munich (Alemania) ha conseguido mantener a pleno rendimiento las 72 tiendas en todas las comunidades autónomas. Incluso ha abierto una veintena de centros más.

Su Yo no soy tonto resiste.
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