El piloto Charles Leclerc, del equipo Ferrari, durante unos entrenamientos de Fórmula 1 celebrados el pasado febrero en el Circuit de Catalunya. EFE/ Enric Fontcuberta.

El Circuit de Catalunya recurre al Gobierno para salvar la Fórmula 1

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La instalación perdió 6,7 millones de euros en 2018 y renovó sobre la campana su acuerdo con la Fórmula 1 gracias al salvavidas de la Generalitat

Carles Huguet

Economía Digital

El piloto Charles Leclerc, del equipo Ferrari, durante unos entrenamientos de Fórmula 1 celebrados el pasado febrero en el Circuit de Catalunya. EFE/ Enric Fontcuberta.

Barcelona, 10 de octubre de 2019 (04:55 CET)

Lejos quedan los días en los que la marea azul que seguía a Fernando Alonso llenaba el Circuit de Catalunya. Eran tiempos previos a la crisis económica, en España no había estrecheces y ni se planteaba la posibilidad de recortar, pero con el estallido de la burbuja y la decadencia del piloto asturiano asomó una nueva realidad: la Fórmula 1 no era rentable. La instalación malvive desde entonces, aunque cree haber encontrado un nuevo aliado para sobrevivir sin tantas penurias hasta 2025.

Tras perder 10,2 millones de euros en 2018 y recortar la facturación desde los 24,8 hasta los 24,4 millones de euros, la infraestructura que preside Vicenç Aguilera tiene en marcha con tal de asegurar la viabilidad del circuito hasta 2025. El próximo año lo tiene asegurado después de que la Generalitat de Catalunya lo avalara ante Liberty Media –el organizador de la Fórmula 1— de cara a la carrera de 2020.

Aguilera explica a Economía Digital que actualmente se trabaja en un plan 2021-2025 con tal de garantizar el futuro de un circuito que “quiere jugar la Champions League”. El objetivo es abrir el abanico de financiadores, tanto públicos como privados. Y el Gobierno central ocupará un lugar destacado en la nueva estrategia, ya sea a través de ingresos directos o con ayudas fiscales, afirma el presidente de la instalación.

El Circuit quiere ayudas privadas y no descarta abrir su capital a terceros

Otro frente que abordar será la relación con el Ayuntamiento de Barcelona. El consistorio liderado por Ada Colau redujo en los últimos años su contribución y de los 3 millones que dio como subvención en 2017 pasó a los 2,5 millones en 2018 y a los 1,5 millones en 2019. Ahora con la entrada de los socialistas al equipo de Gobierno, el Circuit quiere revisar la colaboración, tal y como ya indicó hace un año:​ "Es un tema que pretendo volver a poner sobre la mesa (...) la ciudad debe aportar más, pues Montmeló es un escaparate que llega a miles de personas", lamentaba. 

En la búsqueda de dinero privado también jugará un papel importante Foment del Treball, la patronal que preside Josep Sánchez Llibre y con la que ya hay encuentros planteados. Una vía, no confirmada por el directivo, podría ser la de abrir el capital de la sociedad participada por la Generalitat, el Ayuntamiento de Montmeló y el RACC a terceros. “La idea es la que el plan estratégico esté listo a finales de año”, emplaza el directivo, sin dar más detalles sobre sus líneas maestras.

Para diseñar el futuro de la instalación, su cúpula se topa con una paradoja: la Fórmula 1 es el principal foco de pérdidas, pero abandonarla sería todavía pero, pues mantenerla coloca el Circuit en un escaparate imposible sin ella. Por ejemplo: "¿vendría Porsche a presentar el Porsche Taycan a Barcelona durante días sin la F1?", se pregunta Aguilera.

Las ayudas de la Generalitat al Circuit

La reinvención del complejo será necesaria para dejar de depender del salvavidas de la Generalitat. Según informó el Ara, la el Ejecutivo catalán aportó el aval necesario de 21 millones de euros ante Liberty Media para que la Fórmula 1 se celebrase en Catalunya en 2020.

En las cuentas del pasado ejercicio, el auditor UniauditOliverCamps llama la atención de que el pasado 28 de marzo, el Institut Català de Finances dio un aval de 8 millones para hacer frente a "las obligaciones económicas" que el circuito arrastraba por el evento del año 2018. A las pocas semanas, el Departament d'Empresa i Coneixement emitió una resolución para que la entidad pública "no realizara ninguna gestión para recuperar el importe ante la acumulación de pérdidas de la sociedad".

A lo largo de 2018, Circuits de Catalunya registró unas pérdidas de 10,2 millones de euros frente al agujero de 7,5 millones de euros del año anterior. Las ventas, además, se redujeron desde los 24,8 hasta los 24,4 millones con un descenso de más de medio millón (15,1 millones contra 14,4 millones) de los ingresos por las carreras.

Desde 2010, todos los ejercicios se cerraron en números rojos para la instalación: 7,5 millones en 2017; 10,7, en 2016; 8,36, en 2015; 7,20, en 2014; 6,81, en 2013; 9,83, en 2012; 10,1, en 2011; y 4,73, en 2010. El agujero supera los 75 millones de euros.

Quizás cansada, la consejera de Empresa de la Generalitat, Àngels Chacón, ya marcó el camino a Aguilera y el resto de la cúpula del Circuit. En una entrevista a Efe afirmó que no descarta dar entrada a nuevos accionistas privados en el capital de la instalación. A pesar de la falta de rentabilidad, la administración cuenta con un argumento de peso: un impacto económico anual de 340 millones de euros, especialmente en el sector turístico.

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