Realia recibe la bendición para comprar la Torre madrileña de Rato

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INMOBILIARIO

02 de junio de 2011 (00:11 CET)

La inmobiliaria que comparten FCC y Caja Madrid es el candidato número uno a la compra de una de las Torres KIO propiedad de la entidad que preside Rodrigo Rato. Realia tiene el visto bueno de la constructora para comprar unos de los inmuebles más singulares de Madrid, el vendedor es su banco accionista y de cabecera, y el grupo cuenta con 180 millones de euros para invertir.

Esta cifra está ligeramente por debajo de los aproximadamente 200 millones que solicitará Rato y que es el valor de salida que pondrá sobre la mesa la consultora especializada Aguirre Newman, a quien se le ha otorgado el mandato de venta. Pero Realia estaría dispuesta a apostar muy fuerte por la Torre KIO. Como la otra es suya, le daría una posición de auténtico privilegio –cada torre tiene 30.000 metros cuadrados más el párking– en una zona tan emblemática como la Plaza de Castilla madrileña.

Ayer, antes de la junta de accionistas de FCC, el presidente Baldomero Falcones dio un espaldarazo a las aspiraciones de Realia al asegurar que el inmueble es un “activo fantástico. Si se puede comprar a buen precio, habrá que estudiarlo”. La constructora es el accionista de control de la inmobiliaria, con el 53% del capital y considera que la compra del edificio elevaría sustancialmente la calidad de los activos de Realia, la única empresa del sector que evitó los números rojos en su cuenta de resultados en 2010.

Competencia internacional

En cualquier caso, Realia sabe que no estará sola en el proceso de venta que acaba de comenzar. La Torre de Caja Madrid ha despertado el interés de los mayores fondos inmobiliarios de Europa. Entre ellos, de Deka, el vehículo inversor alemán que le compró el año pasado a Realia el edificio situado en el número 640 de la avenida Diagonal de Barcelona por 145 millones de euros. Fue una de las mayores operaciones del 2010 y con una cifra de venta muy generosa en la situación actual del sector inmobiliario español.

Aquella operación generó al grupo que preside Ignacio Bayón unas plusvalías de 26,5 millones de euros. Realia quiere reinvertir esta cantidad este mismo año para evitar una penalización fiscal. El grupo, que se limita a calificar la Torre de Caja Madrid como “un activo interesante”, está dispuesto a competir pero no a cualquier precio.

Realia sabe también que la obligación de Bankia, el grupo bancario liderado por Caja Madrid y Bancaja, es conseguir el mayor precio posible en un proceso totalmente transparente. De hecho, la opción más posible es que el inmueble se adjudique a través de una subasta al mejor postor. Para Rato, maximizar el precio es clave en un momento histórico para Bankia, que prevé empezar a cotizar en la primera quincena de julio.

Alternativas de inversión en Madrid y París

En cualquier caso, Realia maneja diferentes posiciones por si no pudiera superar las ofertas de los competidores. Madrid y París son las ciudades elegidas para comprar nuevos inmuebles en un momento en el que el grupo está acelerando el proceso de rotación de activos y aumentando su peso en el negocio patrimonialista. Hoy, el valor de mercado de los activos de Realia es de 4.478 millones de euros frente a un valor en libros de 3.479 millones.

En su nueva estrategia, Realia no descarta nuevas desinversiones de activos, aunque algunos de ellos son intocables: su Torre Kio y sede del grupo en Madrid, la Torre Fira de Barcelona y sus centros comerciales.

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