Restaura bordea el concurso de acreedores

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La banca acreedora desconfía de los proyectos presentados por el administrador de la inmobiliaria en representación del nuevo propietario francés

01 de marzo de 2011 (21:02 CET)

La inmobiliaria barcelonesa que impulsó desde finales de los 70 Xavier Solano está a punto de solicitar el concurso de acreedores, según ha podido saber Economía Digital. Es más, la compañía ha preparado incluso la documentación que le permita solicitar esa cautela mercantil si no prosperan en los próximos días las negociaciones que mantiene con la banca acreedora para refinanciar y aplazar la deuda contraída y se ve forzada a declararse insolvente.

El nuevo propietario de Restaura es el grupo francés Foncière Colbert Finance, que adquirió por un euro la compañía a Solano. Xavier González, otro de los directivos históricos del grupo, continúa como vicepresidente. Tras esa operación ha sido nombrado administrador François Moulias, quien negocia con los bancos los planes de futuro de la compañía.

Moulias utilizó una sociedad con domicilio en Luxemburgo para instrumentalizar la operación, un motivo adicional de desconfianza para la banca acreedora. Una parte de la banca acreedora sostiene que Moulias actúa por cuenta propia en el proceso y no en nombre del nuevo accionista galo.

Foncière Colbert Finance se comprometió a inyectar unos 25 millones de euros para restituir la tesorería del grupo y aliviar las tensiones financieras inmediatas. Esa aportación no se ha producido todavía. Los bancos acreedores esgrimen esa circunstancia, entre otras, para frenar la refinanciación del grupo inmobiliario con sede en la capital catalana.

Pasivo de 360 millones

El pasivo bancario acumulado por Restaura asciende a 360 millones de euros, según han confirmado fuentes financieras. Santander, Popular y BBVA estarían entre las principales entidades prestatarias. El último de ellos ya ha procedido a ejecutar algunas garantías inmobiliarias.

Por contra, ejecutivos bancarios implicados en el proceso y consultados por esta publicación señalan que una buena parte de los activos de la compañía (distribuidos por Barcelona, Madrid y Zaragoza) son de buena calidad. Restaura se había especializado en la adquisición de edificios (con y sin inquilinos) en centros urbanos para su restauración y posterior comercialización, lo que llevó a la compañía a una facturación próxima a los 800 millones de euros en los momentos más dulces de su historia reciente.

Plan de viabilidad de KPMG


Fuentes jurídicas conocedoras de la situación han señalado que el compromiso del grupo francés con respecto a Restaura es firme. La consultora KPMG ha elaborado un plan de negocio que garantiza la viabilidad de la empresa si se obtiene la confianza del pool bancario. Hasta el momento, sólo el 75% de la banca acreedora está dispuesta a llevar a cabo una modificación de las condiciones financieras, lo que mantiene bloqueado un acuerdo global.

Según los medios empresariales consultados, el accionista francés ha puesto como condición para desembolsar los 25 millones de euros que se produzca un pacto con toda la banca. Incluso ha dado un plazo, que está a punto de expirar, para concluir las negociaciones.

Foncière Colbert Finance ha amenazado a la banca y a los antiguos propietarios con dejar sin efecto el preacuerdo de venta firmado si se mantienen las divergencias, lo que devolvería la compañía a sus antiguos accionistas, de acuerdo con las informaciones recabadas en medios legales implicados en las conversaciones.

Expansión internacional

Restaura inició antes de la crisis inmobiliaria una expansión internacional que le llevó a abrir delegaciones en París, Berlín, Varsovia y Poznan. En España cuenta con oficinas en Madrid, Sevilla, Granada, Zaragoza, Málaga y Palma de Mallorca, además de su sede central en Barcelona. A finales de 2008 ya se vio obligada a negociar con la banca un aplazamiento de los créditos, operación que intermedió GBS Finanzas.

A lo largo de su historia, la inmobiliaria ha creado diferentes vehículos de inversión en los que han participado empresarios e inversores de diferente signo. Entre otros, destacan el presidente de Inditex, Amancio Ortega; Miguel Ángel Cadorso y José Antonio Cadorso –General de Relojería, distribuidora de Seiko y propietaria del hotel Condes de Barcelona–; Carlos de Gomar Roca y Xavier Roca –Corporación Roca– y la caja balear Sa Nostra.

Uno de sus fondos creados a finales de 2004 contó con la participación del entonces propietario de Restaura, Xavier Solano, el grupo Metrópolis y grandes fortunas catalanas, como Lluís Bassat (Bassat & Ogilvy); José Manuel Lara (Planeta), Javier Ferrero (Nutrexpa), Emilio Cuatrecasas (Cuatrecasas Abogados), Jordi Clos (Derby Hotels), Carmen Godia (Abertis) y la inversora andorrana María Reig, entre otros.
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