Rosell tiene un nuevo problema: qué hacer con Xercavins en el Barça

stop

CONSECUENCIAS DEL 'CASO METRÓPOLIS'

X. Salvador / I. García Villarejo

Rosell (centro) junto a varios jugadores en la diada de Catalunya
Rosell (centro) junto a varios jugadores en la diada de Catalunya

14 de septiembre de 2011 (19:32 CET)

No hay dos sin tres, ni casi nunca las segundas partes fueron buenas. Cualquier frase hecha, cualquier tópico al uso sirve para ilustrar lo que está sucediendo en la alta sociedad barcelonesa con respecto a uno de sus más insignes miembros: Josep Maria Xercavins.

El accionista y hasta hace unas semanas primer ejecutivo de la inmobiliaria de las principales fortunas catalanas (Metrópolis) ha caído en desgracia en determinados círculos tras conocerse las divergencias contables que se han producido en el momento de rescindir el contrato de gestión que mantenía con la sociedad de la que es partícipe.

Xercavins es, además, miembro de la Comisión Económica del Barça, un órgano colegiado y de carácter consultivo que está formado por seis miembros de “reconocido prestigio y experiencia en la gestión económica”, según reza el artículo 52 de los estatutos del club.

Dependiente de la asamblea, la citada comisión tiene un presidente (Ramon Adell) y un vicepresidente (Carles Tusquets) que dirigen sus trabajos. Esta formada por Jaume Guardiola (consejero delegado de Banc Sabadell), Antoni Esteve (Laboratorios Esteve) y el propio Xercavins. A sus reuniones asiste Sílvio Elías (ex Caprabo) en representación de la junta directiva.

Algunos miembros del órgano de gobierno del club han expresado en privado su malestar por la imagen que pueda trasladar la entidad deportiva, y especialmente, su gestión económica si Xercavins se mantiene en su seno. Fuentes de la dirección del Barça han confirmado que esta sensibilidad ha aflorado una vez que Economía Digital ha divulgado lo acontecido en el seno de la inmobiliaria que dirigía Xercavins y que está participada por las principales fortunas catalanas.

Problema para la directiva

Sin embargo, a efectos prácticos, la situación puede atascarse y Sandro Rosell encontrarse con un problema adicional entre sus colaboradores en la dirección del club. Sólo la asamblea de socios puede modificar la composición de la Comisión Económica. Ninguno de los integrantes, pese a su evidente enfado por lo acontecido y la marca negativa que pueda representar para los intereses azulgrana, reclamará que en el orden del día de la próxima asamblea se incluya un relevo en la comisión.

Así, la única solución posible es que, tal y como prevén los estatutos, el interesado cese voluntariamente en el cargo ante la dificultad de plantear una destitución. Nadie de la comisión solicitará a Xercavins que renuncie a su pertenencia, aunque sí que han trasladado a la junta directiva, tanto a la presidencia como a algunos vicepresidentes los riesgos de una continuidad para la imagen del equipo y del propio club.

El propio vicepresidente económico, Xavier Faus, ha señalado a Economía Digital que hasta que no haya ninguna denuncia o elemento más concreto, la directiva del Barça “no se planteará” ni el relevo ni la sustitución del directivo.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad