Jaume Roures, en rueda de prensa

Roures se muestra ofendido con su competidor Prisa: "No me despegaré hasta sacarle la última gota de sangre"

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El propietario de Mediapro se querellará contra 'El País' por asegurar que dispone de 150 cuentas en paraísos fiscales. El empresario, que asegura atravesar una difícil situación financiera corporativa y personal, sólo reconoce negocios en Singapur

Madrid, 16 de diciembre de 2014 (20:03 CET)

El accionista de referencia de Mediapro, Jaume Roures, se ha declarado pobre este martes. El empresario barcelonés, que libra una férrea guerra por los derechos audiovisuales desde el 2006, ha desmentido la información publicada este domingo por El País que lo acusaba de tener más de 150 cuentas bancarias abiertas en paraísos fiscales con un saldo global de 75 millones de euros. Roures sólo ha admitido que Mediapro cuenta con sociedades en Singapur.

El empresario audiovisual animó al Grupo Prisa, propietario del rotativo, a demostrar "toda la basura publicada" y anunció con verbo agresivo la última batalla en la guerra del fútbol entre ambas empresas. "A partir de ahora seremos como un bulldog: no nos despegaremos de su cuello hasta sacarle la última gota de sangre", explicó el empresario televisivo.

Según retó, el medio de comunicación tendrá que justificar con pruebas y documentos las últimas acusaciones. "Van a tener que sacar ahora toda la mierda que han dicho", ha explicado Roures que prometió donar los 75 millones a una ONG si Prisa demuestra que tiene ese dinero en el exterior. De lo contrario, dijo, Prisa tendrá que pagar parte de esa cantidad en los tribunales.

Dificultades y pobreza

El empresario catalán levantó un imperio mediático gracias a los derechos audiovisuales del fútbol. Luego cayó en desgracia con la crisis que también terminó con su padrino político, el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero. Ese mismo triunfador de la etapa socialista asegura ahora tener unas cuentas bancarias "pobrísimas".

Tanto él como su socio Tatxo Benet han sido duramente golpeados por la crisis y han perdido gran cantidad de dinero, según reconoció. La propia Mediapro, que ahora se levanta de una delicadísima situación económica, también está obligada a renegociar deudas con los acreedores.

Asegura que las informaciones publicadas por El País sólo intentan perjudicar la imagen de la empresa y de sus ejecutivos en los días en que la guerra del fútbol libra su batalla final en el Tribunal Supremo. "Esto con Polanco [histórico propietario de Prisa] no hubiese pasado. Pero Cebrián [actual consejero delegado] intenta ocultar su pésima gestión en Prisa con cosas como ésta. Quieren extender la idea de que somos turbios, opacos, pero no tenemos miedo porque no tenemos ningún muerto en el armario. Ya le hemos ganado 15 juicios para que rectifiquen", atacó.

Andorra, Panamá y la mordida final

Roures ha devuelto la misma moneda que le envió Juan Luis Cebrián desde El País. Aseguró que el medio de comunicación también mantiene sociedades fuera de España, en países como Andorra y Panamá, algo que consideró poco noticiable, porque entiende que Prisa también es una empresa internacional con negocios en todas partes.

La rueda de prensa en la que Roures se despachó a gusto en contra del grupo de comunicación no podía tener otro final. Después del turno de preguntas, un periodista se acerca al líder de Mediapro. Lo hace con sigilo, con buenas maneras. Es un trabajador de El País y quiere asegurarse de que Mediapro y Roures no poseen 150 cuentas en el extranjero. Entonces, el bulldog se revuelve y se abalanza sobre el periodista que huye mordido por Roures y su manada de colaboradores.

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