El Seat Ibiza es uno de los afectados por la falta de motores homologados.  EPA/Martial Trezzini

Seat evitará el cierre de Martorell pese a la falta de motores

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La dirección de Seat se decanta por medidas no traumáticas a pesar de que fabricará 12.000 coches menos por la crisis de homologaciones

Barcelona, 01 de septiembre de 2018 (04:55 CET)

Volkswagen ha llegado a un acuerdo esta misma semana para hacer un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) en Navarra ante la falta de motores, por los problemas de homologación del grupo. Su primera fábrica en España, la de Seat en Martorell, también tendrá que hacer ajustes, pero evitará medidas traumáticas.

Seat vuelve al trabajo el primer lunes de septiembre, tras el cierre habitual de la fábrica barcelonesa en agosto. Durante la semana, entre el lunes y el miércoles, la dirección y los representantes de los trabajadores se reunirán para llegar a un acuerdo respecto a cómo se resuelve la crisis de los motores, pero por lo que ha podido saber Economía Digital, se descartan ya cierres totales o parciales y un ERTE.

Desde septiembre solo pueden venderse coches con motores diésel que estén homologados con la normativa europea de emisiones WLTP, por lo que todas las fábricas que producen coches para ser vendidos en el Viejo Continente han tenido que adaptarse a ella. Principalmente, homologar sus motores. Pero un grupo, el mayor del mundo, ha encallado.

VW ha tenido problemas en las fábricas alemanas de Salzgitter y Zwickau, en la de Navarra y también en Martorell. La causa es que, con el diéselgate, se centró en resolver dicha crisis y le pilló el toro con la nueva homologación. En Martorell está previsto que la afectación haga que dejen de fabricarse 12.000 coches en lo que queda de año.

Seat Martorell ajusta los turnos de fin de semana

Fuentes de la filial de Volkswagen no confirman la cifra ni la decisión que se tomará, a falta de las reuniones de la próxima semana. Pero fuentes sindicales adelantan que ya se les ha transmitido tranquilidad: no habrá medidas traumáticas. Seat optará por dos vías para resolver el bajón de producción, y se ha descartado un expediente de regulación temporal, así como el cierre con permiso retribuido.

La dirección de la compañía española y los sindicatos pactarán dejar de trabajar algunos turnos adicionales que ya se habían convocado por el buen año en ventas. Se trata de turnos de fin de semana en la línea del Ibiza y el Arona y en la del León, algo que ya se hizo en julio. En septiembre, serán cuatro fines de semana, aunque podría alargarse la decisión si siguen los problemas. También se anularán los turnos en festivos.

Si hicieran falta medidas adicionales, la marca que preside Luca de Meo utilizará las medidas de flexibilidad establecidas en el convenio, con días libres a cuenta de las bolsas de horas y la jornada industrial. Pero no irá más allá.

La crisis de los motores empaña el año récord de Seat

Pese a que 2018 será bueno para Seat, tanto en resultados como en ventas y producción, este contratiempo empañará su año récord. Cada jornada completa sin trabajar, deja de producir 2.300 automóviles, y en julio ya salieron de la planta 1.800 vehículos menos por la crisis de los motores.

Tras producir 455.000 coches en Martorell en 2017 –los Seat Ibiza, Arona y León y el Audi Q3–, preveía fabricar 501.000 vehículos este año, en el que se hará el cambio del Audi Q3 al A1. Pero la gestión del grupo VW con la homologación de los motores diésel ha puesto este objetivo en la picota.

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