Treball da el visto bueno al centro de formación creado al calor de la concesión del Q3

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La Generalitat y el Gobierno central aportan 16 millones al centro de Excelencia profesional de Seat

22 de noviembre de 2010 (18:07 CET)

La Generalitat, a través del Departament de Treball, ha anunciado que aportará 10 millones de euros para construir el centro de excelencia de formación de profesionales de Seat. Además, el Gobierno central aportará otros seis millones al proyecto. El centro tiene previsto dar formación continua a unas 16.00 personas al año; formar unos 555 parados más y aportar formación ocupacional a 480 alumnos que asistan al mismo centro.

El proceso de creación de esta instalación aún durará dos años, por lo que se espera que esté en funcionamiento en 2012. La consejera de Treball, Mar Serna, ha visitado los terrenos donde se ubicará el centro, situados en el término municipal de Martorell. La instalación ocupará 17.595 metros cuadrados aportados por el ayuntamiento de la localidad en un terreno cercano a la fábrica de la firma automovilística.

El nuevo centro está previsto que se constituya como una fundación gobernada por un patronato del que formarán parte la Generalitat de Catalunya (departamentos de Treball y Educació), los ayuntamientos de Martorell y Barcelona; empresas del sector de la automoción como, por ejemplo, Seat, Nissan, Ficosa, Gestamp y Derbi, entre otras; las federaciones del metal de los sindicatos UGT y CCOO, la Unión Patronal Metalúrgica (UPM) y la Cámara de Comercio de Barcelona, entre otros.

Iniciativa de Seat

A pesar de ello, el centro está estrechamente ligado a Seat. Fue precisamente la empresa automovilística la que tuvo la iniciativa. Lo hizo a finales de 2007. La idea era mucho más modesta. Había de servir para formar unos 500 jóvenes al año y tendría –como ha sucedido–, una financiación pública y privada. Inicialmente debía servir para dar formación no sólo a los trabajadores de la sociedad automovilística sino también a las empresas proveedoras.

La idea se presentó a la Generalitat, a principios de 2008, pero el impulso más importante se produjo a finales de ese año. La decisión coincidió con la carrera de Seat para conseguir producir el nuevo vehículo de Audi, el denominado Q3. Un año más tarde, a finales de 2009, quedó claro que Martorell fabricaría el coche todo terreno de Audi.

En el momento en que se debatía cuál de las fábricas del grupo Volkswagen conseguiría el preciado encargo, uno de los aspectos que se puso sobre la mesa fue el nivel de ayudas que cada gobierno aportaría a la multinacional alemana. Pero estas inyecciones topan con la normativa europea que impide las subvenciones públicas a las empresas para evitar ventajas competitivas. Pero existe un resquicio legal: las ayudas para formación y a investigación y desarrollo, y por ahí parecen ir las cosas.

Transformación del proyecto


En el proceso, la ambición inicial de Seat de formar unas 500 personas al año ha tomado una nueva importancia al incrementarse la cifra de personas que recibirán formación hasta los 16.500.

Durante la anterior crisis que sufrió Seat, en la década de los años 90, una de las medidas que adoptó el Gobierno central fue inyectar dinero, unos 8.000 millones de pesetas de entonces, a Seat, bajo el concepto de ayudas para investigación y desarrollo, lo que obvió la posible oposición de las autoridades europeas de la competencia.
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