Vall Companys aprovecha el concurso de Comapa para desvincularse de sus polémicas. En la imagen, el grupo catalán en la feria Alimentaria 2018. Foto: Vall Companys

Vall Companys deja caer a Comapa tras los escándalos del jamón

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Tras la entrada en concurso de Comapa, participada por Vall Companys, el grupo catalán tilda de "negligente" la antigua dirección de la empresa

Alessandro Solís

Economía Digital

Vall Companys aprovecha el concurso de Comapa para desvincularse de sus polémicas. En la imagen, el grupo catalán en la feria Alimentaria 2018. Foto: Vall Companys

Barcelona, 30 de septiembre de 2019 (13:33 CET)

El gigante cárnico catalán Vall Companys ha dejado caer a Comapa, empresa en la que participaba desde 2014, cuando compró en torno al 30% de las acciones, y de la que quería desvincularse desde 2018 –cuando fue imputada por el fraude del jamón podrido, pero entonces la banca no estaba por la labor–. Comapa presentó el concurso de acreedores el pasado lunes, después de solicitar el preconcurso el pasado mes de mayo, estrujada por las deudas.

Un comunicado sobre el concurso, con el logo de Comapa, ha sido el último mensaje de la más reciente dirección, impulsada en abril por Vall Companys en aras de apartar a los hermanos Jaime y David Álvarez Fra, cuya gestión al frente de la empresa hasta este año fue "negligente" y empleó "prácticas comerciales e industriales agresivas, no sostenibles y que han puesto en riesgo la viabilidad empresarial de la compañía", según la referida nota de prensa.

Todos los miembros que integraban el consejo de administración de Comapa, en cuenta los representantes de Vall Companys que entraron tras cesar como jefes a los hermanos Álvarez, han dimitido en bloque para trasladar la gestión del grupo a un equipo de letrados y un administrador concursal. Hasta ese momento, el director del área de porcino del grupo agroalimentario catalán, Enrique Gil, ejercía como consejero delegado de la controvertida Comapa.

Vall Companys se desentiende así de la gestión de Comapa en adelante y se desmarca de las polémicas alrededor de la empresa, según se interpreta tras su negativa a brindar declaraciones a este periódico sobre el porvenir del grupo del que es segundo accionista, vinculado a distintas tramas comerciales relacionadas con jamones caducados, desdén por vocablos y denominaciones protegidas, y enmascaramiento del origen polaco de sus productos.

Después de buscar la puerta de salida de Comapa en 2018 y en lugar de conseguirlo verse forzada a prestar más de 140 millones de euros a la empresa para oxigenar sus cuentas, además de estimular cambios en el consejo de administración para echar a los responsables de las perfectibles prácticas comerciales, Vall Companys asume ahora su papel de segundo accionista en un grupo en concurso de acreedores. Dicho de otra forma, se lava las manos.

El secadero del jamón Trevedul en Trevélez, una de las marcas de Comapa que la dirección impulsada por Vall Companys eliminó
El secadero del jamón Trevedul en Trevélez, una de las marcas de Comapa que la dirección impulsada por Vall Companys eliminó

Vall Companys se desmarca de las polémicas de Comapa

El grupo leridano Vall Companys es el productor líder de porcino en España y el segundo de Europa. Con una facturación en 2018 de casi 1.800 millones de euros y una producción de 4,7 millones de cerdos, entre otros cárnicos, la compañía catalana se cuenta entre las más grandes del sector alimentario español, una realidad que amalgama con un talante enigmático y taciturno en su relación con los medios de comunicación y el gran público.

Fuentes cercanas al grupo han explicado que la empresa familiar no quiere que los problemas de Comapa dañen su reputación, y esto resulta evidente al leer el comunicado que se ha enviado esta semana para informar del concurso de acreedores de la cuestionada empresa con sede en Madrid. A lo largo del texto, la dirección –con representantes de Vall Companys como Enrique Gil– intenta de distinas maneras distinguir la antigua gestión de la suya.

El comunicado da cuenta de que, en mayo, "la nueva dirección acordó comunicar al Juzgado el preconcurso de acreedores, con el fin de ordenar la situación de la compañía después de la gestión" anterior. Y añade que se realizaron "trabajos han permitido distinguir operaciones de carácter ordinario de otras operaciones no sostenibles llevadas a cabo por David y Jaime Álvarez, que caracterizaron la gestión diaria de la compañía hasta el 11 de abril".

"Durante estos últimos meses, la dirección de Comapa 2001 S.L. ha trabajado fundamentalmente en tres líneas de actuación: analizar la situación económica y comercial de la compañía, garantizar las relaciones con las entidades financieras y de gestión de riesgo comercial, y minimizar el impacto del preconcurso en clientes y proveedores", dice la nota de prensa, en otro esfuerzo por distanciarse de las prácticas de los hermanos Álvarez Fra.

La actitud de los representantes de Vall Companys que gestionaron Comapa durante los últimos meses demuestra que el arrepentimiento por su participación en la empresa no ha cesado desde la primera mitad de 2018, cuando las primeras informaciones sobre su implicación en el fraude del jamón podrido incentivaron a la familia catalana a intentar vender sus acciones. No tuvieron éxito entonces y han tenido que esperar más de un año para dejarla caer.

Vall Companys en la feria Alimentaria 2018. Foto: Vall Companys
Vall Companys en la feria Alimentaria 2018. Foto: Vall Companys

¿Cambio de rumbo en Comapa?

La gestión de los directivos de Vall Companys en Comapa desde abril pasado y hasta esta semana se ha caracterizado por nuevas denuncias y escándalos, y por promesas del grupo catalán de que las prácticas cuestionables de la anterior administración habían cesado. Durante estos casi seis meses, Comapa incluso eliminó dos de sus marcas comerciales más populares tras conocerse que se fabricaban con cerdos polacos y mentían en sus etiquetados.

Publicaciones de Economía Digital y denuncias de Facua-Consumidores en Acción precedieron la decisión de la reciente dirección de eliminar las marcas de jamón Trevedul y Sierra de la Alpujarra, que además de producirse con materia prima importada de Polonia sin informar de ello a los consumidores irrespetaba denominaciones o vocablos protegidos. También se decidió dejar de usar cerdos polacos y poner un precio mínimo de venta de 35 euros la pieza.

Un importe mínimo que, según fuentes del sector consultadas por este periódico, sigue estando muy por debajo del precio del mercado de jamones realizados con cerdos españoles. Estas fuentes han apuntado que el problema de los jamones baratos es peor y mayor que el que se ha demostrado a partir de los productos de Comapa, pues hay varias empresas que también venden perfil a precios que desde el sector advierten de que son imposibles.

Durante estos meses, una de las pocas declaraciones oficiales de Vall Companys sobre su actuación en esta empresa fue la siguiente: "La participación de los representantes de Vall Companys en la gestión del Grupo Comapa se inicia el día 11 de abril. (...) La voluntad de la nueva dirección es la de corregir las anteriores prácticas comerciales e implementar nuevos estándares mercantiles de acuerdo con la realidad del sector".

En su último mensaje sobre Comapa, la dirección impulsada por el grupo catalán explicó que se ha visto obligada a solicitar el concurso de acreedores porque "no ha sido posible alcanzar una solución que permita la viabilidad del negocio". "Desde ahora, un equipo legal administrará la compañía a lo largo de la fase del concurso de acreedores para facilitar las relaciones con clientes y proveedores", concluye el comunicado.

En declaraciones recogidas el pasado lunes por Efe, fuentes cercanas a la operación ensalzaron a la gerencia saliente de Comapa porque "cambió totalmente la política comercial" y "dejó de vender a precios agresivos". Este medio ha explicado que esa dirección también borró todo rastro de marcas cuestionables de jamón y urgió cambios en la web de Comapa para corregir algunas de las mentiras con las que se promocionaban sus productos.

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