Jamones de Trevedul, una de las marcas de Comapa.

Vall Companys: el rey del porcino español se enreda con el jamón

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Vall Companys pincha con el escándalo de Comapa, la empresa con la que pretendían dominar la producción de ibéricos

Barcelona, 22 de septiembre de 2019 (04:55 CET)

El grupo Vall Companys es el primer productor porcino español, el segundo europeo y el duodécimo del mundo según el último ranking Global Mega Producer, que es la referencia del sector. Son los reyes del jamón, pero se han enredado en una de sus empresas participadas, Comapa, investigada por la Guardia Civil por el escándalo del jamón caducado.

Comapa no es una de tantas operadoras jamoneras: es proveedor principal de Carrefour y de otras grandes superficies. La asociación de consumidores Facua la ha denunciado recientemente ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid por la importación de jamón polaco que vendían con la marca Trevedul. Encima, se encuentra en preconcurso de acreedores.

Comapa está controlada por Osona Intensiva, de la que el industrial cárnico catalán Blai Parés ostenta el 40% y Vall Companys cerca del 30%. Aunque esta última no es la principal accionista de Comapa, sino la segunda, a nadie se le escapa que se trata de un grupo líder del sector cárnico español y, especialmente, de la producción de porcino. En los últimos años ha efectuado millonarias inversiones en el segmento del jamón. En Comapa, invirtió 141 millones para reflotarla. Ya se han arrepentido.

Vall Companys es propiedad de los hermanos Josep, Meritxell y Óscar Vall Esquerda. Son la tercera generación que dirige la empresa desde su creación en 1956. Tal como hizo su abuelo y fundador, Josep Maria Vall Companys, fallecido en 2002, y luego su padre, Josep Vall Palou, fallecido en 2015, los tres hermanos Vall Esquerda se mueven en la más absoluta discreción. Nunca se ha publicado su fotografía en los medios de comunicación ni mantienen actividad en las redes sociales. Más que discretos, son herméticos.

Un empresario leridano que ha tratado a la familia asegura que su discreción es “genética”: igual que el abuelo y el padre, los nietos también huyen de los focos. Añade que son “ricos, muy ricos”, pero no ostentosos. El año pasado contrataron los servicios de un experimentado gabinete de comunicación. Fue toda una novedad.  Sin embargo, no han cambiado de proceder: prefieren que no se hable de ellos, pero sobre todo no quiere que los problemas de Comapa dañen la reputación del grupo.

En el ranking de las grandes fortunas

Los hermanos Vall Esquerda han entrado en los rankings de los más ricos de España. El diario El Mundo los situó este año en el número 70, con una fortuna que estiman en 790 millones de euros, por detrás de julio Iglesias y por delante de las hermanas Carmen y Liliana Godia.

Aunque no dan credibilidad a este tipo de listados de ricos que elaboran los medios, fuentes empresariales relacionadas con Vall Companys indican que se quedan “cortos” cuando analizan su fortuna. “No los conocen”, aseguran.

Vall Companys facturó el año pasado 1.775 millones de euros. En su página web informa que produjo 4,7 millones de cerdos, 72 millones de pollos, 380.000 toneladas de carne de porcino, 13.000 de toneladas de vacuno o 13.000 toneladas de jamón curado entre otras magnitudes que incluyen granjas, piensos, harinas y productos elaborados. Dominan todo el proceso de la carne: desde la cría hasta que el producto elaborado llega a los lineales.

Hamburguesas para veganos

En abril pasado, los hermanos Vall Esquerda constituyeron Zyrcular Foods, una empresa que distribuirá en España productos de proteína vegetal de la norteamericana Beyond Meat, que cotiza en el Nasdaq. O sea, también se dedican a las hamburguesas para veganos.

Vall Companys ha comprado decenas de empresas, entre las que destacan mataderos y plantas de elaboración en toda España. Además, los hermanos Vall Esquerda poseen grandes extensiones de terrenos y también tienen intereses en el sector inmobiliario. No solo son empresarios de la carne y los piensos.

Su padre dejó atada la sucesión antes de morir en octubre de 2015. Sus tres hijos controlan todo el imperio económico a través del holding Inversiones Fenec, de la que son propietarios a partes iguales. Sin embargo, Josep figura como presidente y sus dos hermanos como vicepresidentes. En 2018, Inversiones Fenec tuvo unos beneficios de más de 32 millones de euros. A principios del año pasado trasladaron la sede social a Madrid.

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