El caso Air Comet enseña a Díaz Ferrán la crudeza de la crisis

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22 de diciembre de 2009 (11:13 CET)

Parece que, a lo largo de los últimos meses, Gerardo Díaz Ferrán no se debía preocupar excesivamente por la marcha de las empresas que forman el grupo Marsans. Ocupado como estaba ejerciendo de presidente de la CEOE, cargo que, por cierto, no piensa abandonar, no logró ver que la situación financiera de Air Comet, y de parte del Grupo Marsans, se iba deteriorando poco a poco.

Después de seis meses de infarto en los que no ha pagado las nóminas a los trabajadores de la aerolínea y que han acabado con el cierre judicial de la compañía, Díaz Ferrán ha descubierto lo duro que es llevar un negocio. En unas declaraciones al diario El Mundo ha afirmado que “al ser tan duramente dañado por la crisis, me hace entender lo que han pasado y están pasando otros empresarios que han tenido que cerrar”.

No obstante, Díaz Ferrán sólo habla de Air Comet, cuando otras empresas del grupo también están en una situación delicada y él mismo mantiene un tenso pulso con Caja Madrid por un crédito impagado de 26 millones de euros. Trapsa, su empresa dedicada al transporte de viajeros por carretera, está en venta desde finales del año pasado, pero nadie ha querido pagar los 100 millones de euros que pedía. Y, aunque hizo un último intento para conseguir venderla para conseguir dinero para asegurar la continuidad de Air Comet, no encontró comprador.

Igualmente, en la última semana, se descubrió que Díaz Ferrán no había devuelto un crédito de 26 millones a Caja Madrid, entidad de la que es consejero. Cuando se hizo pública esta situación, decidió poner su cargo de presidente de la CEOE a disposición del órgano directivo de la entidad, que no la aceptó.

Nada de eso, ni siquiera la delicada situación de seguros Mercurio, investigada por la Dirección General de Seguros, ha parecido importunar a Díaz Ferrán. Sólo se ha dado cuenta de la situación cuando ha pasado lo peor: el cierre de Air Comet.

Pero aún con todo lo que ha caído sobre él, el presidente de la patronal asegura que “me llegan apoyos de toda España, porque consideran que son problemas empresariales desgraciadamente extendidos por toda España”.

La lucha titánica de Díaz Ferrán con el objetivo casi utópico de salvar Air Comet se tradujo en los últimos días en conversaciones con varios empresarios interesados en la aerolínea. El primero fue el americano Arnold Leonora, a quien el propio Díaz Ferrán habría calificado de “financieramente incapaz” para llevar a cabo la compra. Las negociaciones se rompieron cuando Leonora descubrió la delicada situación de la compañía, con los aviones a punto de ser embargados por la justicia inglesa.

Pero a rey muerto, rey puesto, y, según explica este martes cotizalia.com, Díaz Ferrán ha intentado salvar la compañía hasta el último momento, negociando con el empresario colombiano Germán Efromovich, socio de Petrobras y propietario de Sinergy Group, que engloba Avianca, Tampa Cargo y OceanAir, para traspasarle la compañía.

Según parece, el lunes 21, los responsables de Air Comet llamaron desesperadamente a Efromovich anunciándole la intención de presentar un ERE y un concurso de acreedores e instándole a dar una respuesta rápida que no se ha dado.

Al final, el Ministerio de Fomento ha decidido suspender la licencia de vuelo de Air Comet, según ha anunciado la secretaria de Estado de Transportes, Concepción Gutiérrez. La responsable de Fomento explicó que esta decisión es el resultado del expediente abierto el 6 de noviembre por la insolvencia de la compañía.
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