El turismo recupera las ventas del grupo Freixenet

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En los cinco primeros meses de su ejercicio el volumen de negocio en España ha crecido el 5,5%. Los beneficios se estancan, ya que las rebajas de precios y promociones vuelven a protagonizar el año

Cristina Farrés

José Luis Bonet (tercero por la izquierda), Pedro Ferrer (cuarto), José Ferrer (quinto) y Enrique Hevia (sexto), con otros miembros de la familia
José Luis Bonet (tercero por la izquierda), Pedro Ferrer (cuarto), José Ferrer (quinto) y Enrique Hevia (sexto), con otros miembros de la familia

28 de septiembre de 2011 (11:06 CET)

El grupo Freixenet prevé cerrar el ejercicio 2011-2012 repitiendo los resultados del anterior, cuando facturaron 500 millones de euros a nivel global. Unas cifras que la familia Ferrer asegura que son buenas “si se tiene en cuenta que las cosas están muy mal”, en palabras de su vicepresidente, Enrique Hevia.

En España, el segundo mercado principal tras Alemania, en los cinco primeros meses de su ejercicio fiscal -termina en abril- han crecido el 5,5% en volumen de negocio. Un resultado que se explica “por la excelente campaña turística. Hemos tenido unas ventas muy buenas en todo el arco mediterráneo y las dos islas”, ha explicado el director comercial de la compañía, José María Ferrer.

Eso sí, el incremento de ventas no se repercutirá en los beneficios. Y es que en un momento en el que en consumo desciende mes a mes y las marcas blancas en el sector ya ocupan el 35% del mercado, Freixenet ha entrado en la guerra de precios y promociones. Sus productos más reconocidos bajan “como mucho” un 10% de su coste en tienda, además de las acciones de promoción que pactan directamente con cada distribuidor, como “dejar la segunda unidad a mitad de precio”. Josep María Ferrer ha comentado que seguirán esta misma línea en lo que queda de ejercicio.

También repetirán acciones con distribuidores on line. La experiencia con Privalia y Vente Privée les ha sido positiva y esperan nuevas promociones en estas plataformas. No abrirán un canal de distribución propia. La familia Ferrer asegura que el e-comerce entraría en competencia directa con el canal de distribución actual y que eso haría mella “en el trabajo que hemos hecho durante tantos años”, según Pedro Bonet, director de comunicación.

Marca blanca

Donde sí han notado un aumento es en la comercialización de su marca blanca, Castellblanc. “La recuperamos hace tres años”, recuerda el director comercial. En facturación global asegura que este segmento es “muy pequeño”, aunque admite que les está dando buenos resultados. Deja claro que es el producto más bajo de toda la gama de Freixenet y que se hace en unas bodegas distintas a las de Sant Sadurní.

En Navidad, cuando la cuota de las marcas blancas cae hasta el 25%, esperan mejorar los resultados actuales. “La tendencia de los últimos dos años es tener una campaña muy buena”, afirma Josep Maria Ferrer. Incluso se atreve a hacer una previsión de crecimiento: “Esperamos un repunte entre el 3 y el 5% respecto a la campaña anterior”.

Mercado exterior


En el ejercicio de Freixenet volverán a destacar las ventas a nivel internacional. “Los resultados son ligeramente superiores en los mercados exteriores”, detalla Hevia, también director económico del grupo. Donde venden más es en Alemania, uno de los territorios menos afectados por la crisis de deuda de la eurozona. Por otro lado, resaltan los buenos resultados obtenidos en Francia, “un país donde toda la vida hemos dicho que era casi imposible competir y ahora funciona”. Es el tercer país en ventas seguido de cerca de Reino Unido, tal como explica el consejero delegado de Freixenet, Pedro Ferrer.

También tienen la vista puesta en los mercados emergentes. “Hace poco hemos abierto un bar en Shangai donde hacemos catas de cava”. En Brasil, Rusia e India afirman que por el momento no tienen una estrategia muy definida, “queremos estar presentes y ser prudentes”. Asimismo reconocen que los proyectos en nuevos países empiezan a funcionar “entre 10 y 20 años después” de haber puesto el pie en ese territorio. Por lo tanto, son proyectos a largo plazo.

La internacionalización es la receta que prescriben desde Freixenet a todas las empresas para abandonar los números rojos. “En España quien exporta navega relativamente bien y quien no lo está pasando muy mal”, afirma el presidente de la compañía, José Luís Bonet. “Hay 300 empresas que nos dimos cuenta antes y ahora todo el mundo lo sabe”.

Para Bonet este es uno de los puntos fuertes de la compañía, junto a la innovación, la calidad del producto y la cohesión familiar. “Este es nuestro modelo, con todos nuestros defectos, y lo reivindicamos”, sentencia el presidente.
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