España, séptimo destino mundial de la inversión

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16 de julio de 2009 (07:43 CET)

España mantiene su atractivo para los inversores extranjeros pese a la crisis. La inversión extranjera directa en 2008 supuso 37.715 millones de euros, un 0,4% más respecto a 2007, lo que permite a España mantener la séptima posición a nivel mundial como país receptor de inversión extranjera y el cuarto lugar en la Unión Europea. No obstante, España destinó un 64,6% menos de dinero a participaciones de capital en el exterior, hasta los 38.636 millones, según los datos del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

La inversión extranjera neta en España -es decir, la inversión directa menos las desinversiones- alcanzó los 34.543 millones de euros, un 26,7% más que en el año anterior. El consejero delegado de Invest in Spain, Javier Sanz, calificó el flujo de dinero captado como "cifra récord", ya que supuso que las desinversiones se redujeron un 69,5%, lo que confirmó la "confianza de los inversores extranjeros" en España. 

"Además de la caída de las desinversiones en España, el 84,1% de ellas se vendió a inversores residentes españoles y sólo un 2,8% se liquidaron, por lo que solo significó cambiar el titular y no destruyó puestos de trabajo", matizó Sanz. 

España mantuvo así el séptimo lugar del mundo en recepción de inversiones dentro de un contexto en el que la Conferencia de Naciones Unidad para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD) prevé un descenso del 14,5% de las inversiones en el mundo y del 36,9% en Europa. 

En cuanto a la procedencia del dinero invertido en España, Reino Unido comandó la inversión con un 43,3% del total, debido a la compra de Altadis por parte de Imperial Tobacco, seguido de Alemania (26,3%) y Francia (7,8%). Asimismo, la operación de la compañía británica lanzó al comercio como el sector que más flujo de capital exterior captó, con un 47%. 

España se mantiene como país inversor
A pesar de la caída de inversión española en el exterior, que se redujo un 64,6% hasta situarse en 38.636 millones de euros, España se mantuvo como país emisor, ya que destinó casi 1.000 millones más que el dinero que recibió. 

Los capitales españoles se dirigieron principalmente a EE.UU, con un 22,5%, mientras que Reino Unido y Países Bajos captaron un 16,1% y 12,3%, respectivamente, de fondos españoles. En general, se destinó un 85% de la inversión a los países de la OCDE y un 17,5% a Latinoamérica. 

Mientras, las actividades industriales de banca, finanzas y seguros y la producción de energía eléctrica coparon la inversiones españolas, con un 66,5% (un 50% y 16,5%, respectivamente). 

Por comunidades autónomas, Madrid aglutinó el 32,4% de la inversión extranjera, seguida de Cataluña (20,4%) y Cantabria (18,1%), sobre todo, según explicó Sanz, debido al "efecto sede", ya que los materiales e inmobiliarios de las empresas inversoras "se pueden encuentran fuera de la capital de España, aunque su sede sea en Madrid".
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