Championchip factura sólo en Cataluña 700.000 euros con la fiebre del ‘running’

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Andreu Ballbé, licenciado en matemáticas y corredor desde 1965, se ha hecho cargo del negocio en el territorio catalán con un crecimiento sostenido en un mercado de más de 30 carreras cada fin de semana

Algunos de los chips de la marca Championchip

16 de noviembre de 2014 (16:38 CET)

Andar por la avenida Diagonal de Barcelona y encontrarse a cualquier hora del día y en cualquier momento a alguien corriendo con su kit de atletismo y sus cascos puestos es una muestra de la fiebre del running que está viviendo ahora no sólo Cataluña, sino también España. Y si el running crece, Championchip también.

La compañía holandesa que ideó unos chips para corredores con el objetivo de marcar los tiempos de las carreras y crear una comunidad de runners crece a pasos agigantados. Sólo en Cataluña, la firma factura 700.000 euros, con un crecimiento previsto para este año de un 5%.

Convertir un 'hobby' en un trabajo

El negocio catalán lo controla Andreu Ballbé, una apasionado del atletismo desde 1965 que aterrizó en Championchip, convirtiendo su gran hobby no sólo en su trabajo, sino en su estilo de vida. En un fin de semana se pueden celebrar más de una treintena de carreras en distintos puntos del territorio catalán.

Tal ha sido el auge del running que Ballbé, que empezó teniendo la exclusiva de Championchip para toda España, acabó llegando a un acuerdo para hacerse cargo únicamente de Cataluña. “El negocio creció tanto que yo no quería esa presión. Cada vez corría más gente y cualquier pueblo, por pequeño que fuera, quería tener su propia carrera”, explica.

Ballbé ha tenido también que repartir el pastel ahora con otras empresas en Girona, Tarragona y Lleida para que se encarguen de gestionar las carreras más pequeñas . “Hay tanta fiebre por celebrar carreras que ya se me ha quedado grande incluso Cataluña”, señala.

Diversas modalidades de carreras

Fruto del auge que está viviendo este deporte, se han creado distintas modalidades de carreras y, además de las tradicionales de asfalto, están las de montaña, las de obstáculos e incluso las que son exclusivas para mujeres. “La gente se siente bien corriendo y es un deporte barato. Puedes practicarlo a cualquier hora y en cualquier lugar. Creo que esta fiebre por el running no acabará. Se trata de ganar calidad de vida. La gente una vez se pone a correr no vuelve a sentarse en el sofá” subraya Ballbé.

En Cataluña se venden alrededor de 15.000 chips al año que se pueden adquirir tanto en tiendas deportivas como a través de Internet por 18 euros. “El chip es el paso para oficializar tu adicción por correr y por las carreras”, matiza.

Un sector que tiene que relajarse


Pero cuando un negocio tiene éxito, la competencia aparece de forma casi inmediata como Chronotrack o Cronochip. Sin embargo, Championchip controla el 90% del mercado catalán en las carreras de asfalto. “En el resto de España el negocio está más repartido entre diferentes empresas. Madrid, por ejemplo, es de todos y no es de nadie”, confiesa Ballbé.

Por ello, el sector se tiene que relajar, según apunta el empresario catalán. “Ahora hay mucha gente que se lanza a organizar carreras para sacar dinero sin saber exactamente cómo hacerlo. No es fácil encontrar patrocinadores. Al final creo que quedarán las carreras de calidad y desaparecerán las que se han creado únicamente para ganar dinero”, concluye este amante del atletismo.
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