Abad y Gaspart promueven un pacto que evite las elecciones en Foment

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NEGOCIACIÓN CONTRARRELOJ PARA FRENAR LA DIVISIÓN EN LA PATRONAL CATALANA

Antoni Abad y Joan Gaspart

21 de septiembre de 2010 (19:20 CET)


Joan Gaspart
(Husa) y Antoni Abad (Cecot) son los encargados de conseguir un pacto que evite la confrontación electoral en Foment del Treball. Ambos empresarios están negociando en nombre de Juan Rosell y Joaquim Boixareu, el actual presidente de la gran patronal catalana y el aspirante al cargo, respectivamente. Los encuentros están teniendo lugar en las últimas horas. Las razones de unos y otros para forzar la mediación son diferentes: para unos, el objetivo es lograr la presidencia de la CEOE; para los oponentes, garantizar que si Rosell acaba en Madrid puedan tener un papel preeminente en el seno de la asociación empresarial barcelonesa.

Rosell y Boixareu, acompañados de Gaspart y Abad, se entrevistaron el viernes 10 de septiembre. La reunión se produjo a petición del actual presidente de Foment del Treball y bajo cierta tensión ambiental. Boixareu sostiene que cuando comunicó su interés en optar a la presidencia de Foment del Treball la respuesta inmediata de Rosell fue convocar elecciones para cercernar sus posibilidades. La réplica del entorno del actual presidente es igual de contundente: a Boixareu lo trajo Rosell a Foment y a los tres meses ya quería moverle la silla, con el beneplácito y el impulso de CiU.

Las elecciones han sido convocadas para el 18 de octubre. El día 8, los candidatos deberán presentar su documentación para convertirse en presidenciables. Necesitan reunir un mínimo de 40 adhesiones de miembros de Foment para formalizar su opción. Boixareu, antes de responder a la oferta de pacto electoral, ha convocado ya a los periodistas para presentar su opción (Foment Futur) el próximo jueves en un hotel próximo a la sede de la asociación empresarial. “Es una forma de presionar a Rosell”, aseguran en su entorno. “Sólo está cumpliendo con su calendario electoral”, responden los portavoces del candidato alternativo.

Consecuencias del enfrentamiento

En el transcurso del encuentro del 10 de septiembre, los cuatro participantes debatieron sobre las consecuencias imprevisibles que puede suponer que la organización llegue dividida a la convocatoria electoral. “Si Foment va a votar nada será igual después. Esta organización tiene previsto en sus estatutos que si solo hay una candidatura no hayan elecciones. Carles Sumarroca (Comsa-Emte) y Joaquim Boixareu (Irestal Group) no perderán nada cuando pierdan las elecciones, pero Abad que conoce el mundo patronal sabe lo que significa la división y cómo quedan las organizaciones que den apoyo al perdedor”, asegura un empresario del círculo de Rosell. Ahí radicaría el cambio de actitud de Abad, que dentro del sector crítico ha hecho un giro pactista en las últimas horas consciente de lo que se juega su patronal de Terrassa en el envite.

Rosell ha dado garantías al sector crítico de que no utilizará la presidencia de Foment para perpetuarse en el cargo, después de 15 años de presidencia ininterrumpida. “Al contrario, una vez esté resuelto el relevo de Díaz Ferrán convocará nuevas elecciones a la presidencia de Foment. Pero no puede presentarse en Madrid con una organización dividida por la actuación irresponsable de unos trepas que sólo buscan protagonismo personal. ¿Qué es más importante y rentable para el empresariado catalán: Rosell al frente de la CEOE o un tal Boixareu en Foment?”, se interroga cargada de ironía la misma fuente.

Dejar los cargos

El sector crítico de la patronal catalana (del que también forman parte Carles Sumarroca, Antoni Zabalza y Antoni Marsal, entre otros dirigentes), quiere garantías de que si el asalto a la CEOE fracasa, Rosell también convoque elecciones. Es uno de los asuntos que también negocian Abad y Gaspart. El actual presidente de Foment estaría dispuesto, según sus allegados, a optar por todos los medios a la presidencia de la CEOE. Si ese propósito se le resistiera, Rosell dejaría probablemente todos los cargos de representatividad patronal.

La actuación de Boixareu y Abad ha abierto otra espita inesperada. Varios vicepresidentes de Foment del Treball que hasta ahora habían colaborado con Rosell para que consiga liderar todo el empresariado español se oponen a que el actual presidente haga concesiones con el sector crítico. “Ninguno de nosotros había expresado su interés en presidir Foment porque lo más importante era que Rosell presentara sus credenciales en Madrid sin el peso de una mochila de división interna. Sería intolerable que ahora alguno de estos advenedizos pensaran que tienen más posibilidades que los demás de controlar la organización”, asegura uno de los vicepresidentes actuales de la organización. En ese caso se encuentran Joaquim Gay de Montellà, Eusebi Cima y Josep Manuel Basáñez.

La intermediación de CiU en la batalla patronal está siendo una de las novedades de estas elecciones. Fuentes próximas a la candidatura de Boixareu insisten en que algunos de los apoyos del empresario metalúrgico se basan en el impulso que Oriol Pujol Ferrusola ha dado a esa lista. El nexo de unión entre Foment Futur y el diputado convergente habría sido, siempre según las mismas fuentes, el consejero delegado de Comsa-Emte, Carles Sumarroca, también miembro de la junta directiva de la patronal.
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