Los bancos no pueden obligar a contratar servicios adicionales al abrir una cuenta.

Los bancos presionan a sus clientes para contratar servicios opcionales

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Muchos bancos presionan a sus clientes con la compra de seguros u otros servicios, y no informan de que su suscripción no es obligatoria para abrir una cuenta

Barcelona, 06 de enero de 2018 (10:49 CET)

La contratación de seguros ha sido una vinculación que siempre se ha asociado a los préstamos o a las hipotecas. A cambio de rebajar el interés y que se convierta en una oferta más atractiva, los bancos requieren que el cliente contrate productos asociados comercializados por ellos mismos. De esta forma, compensan lo que dejan de ganar con el interés y, de paso, vinculan aún más al cliente.

A pesar de que estas contrataciones siempre se han relacionado con productos más complejos, últimamente se está observando una nueva tendencia: algunas entidades empiezan a llevar a cabo esta práctica con las cuentas bancarias.

Cada vez más bancos fuerzan al cliente con la compra de seguros al abrir una cuenta bancaria

Aunque este no es un requisito indispensable para abrir una cuenta, sí que cada vez más bancos exigen su contratación a cambio de no domiciliar la nómina u ofertan seguros como productos recomendados.

Una práctica poco transparente

Hay bancos que les dicen a sus clientes que si no domicilian la nómina tienen que contratar un seguro. Lo que no dejan del todo claro es que la contratación del seguro sea opcional. La entidad no puede obligar a abrir ningún producto asociado, aunque sí puede ser una condición para no cobrarles comisiones por las cuentas. En caso de que el cliente no se quede con el seguro, es muy probable que tenga que pagar el coste de la operativa básica.

Pero aún hay casos más extremos, como negar la apertura de una cuenta si el cliente no acepta todas las condiciones, incluyendo las compras de estos productos adicionales.

Por tanto, antes de quedarse con ninguno de los productos asociados que propone el banco, es necesario que el cliente se pregunte si realmente le interesa abrir la cuenta y, sobre todo, si le saldría a cuenta su contratación.

¿Qué se puede hacer para evitarlo?

Para no abrir una cuenta bancaria en una oficina y salir con un seguro bajo el brazo hay dos opciones. Por un lado, informarse previamente de las condiciones de la cuenta antes de acudir al banco para abrirla.

Si en la ficha precontractual (que normalmente se la puede encontrar en Internet) no dicen nada de la obligatoriedad de contratar un seguro, los bancos no tienen por qué exigir esta operación. Si se estudian previamente las condiciones de la cuenta el cliente tendrá más fuerza para negociar con los agentes comerciales.

Pero la otra solución, la más fácil, es que cuando se esté buscando una nueva cuenta bancaria se analice la oferta de cuentas sin requisitos que se comercializan por Internet. Estas cuentas suelen tener las condiciones muy bien detalladas antes de contratarlas. Además, como no es necesario acudir a la oficina para firmar, el banco no tendrá la oportunidad de vender ningún otro producto durante el proceso.

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