Bankia se deshace de sus marcas territoriales

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INTEGRACIÓN

Torres Kio

10 de enero de 2013 (20:18 CET)

A rey muerto, rey puesto. Bankia ha decidido acabar con los símbolos de las siete cajas de ahorro que se integraron en 2010 dando origen a la ahora nacionalizada entidad financiera. De esta forma, las cinco letras de color verde será la única imagen comercial en todo el territorio del primer banco español por negocio doméstico.

La decisión supone enterrar al mítico oso verde de CajaMadrid --todavía presente en las Torres Kio de Madrid o en el edificio en Diagonal de Barcelona--, al peculiar muñeco de la valenciana Bancaja, borrar el castillo de Caja Ávila, el puño con plantas de Caixa Laietana, la flor de La Caja de Canarias o los símbolos de Caja Rioja y Caja Segovia.

"Tras una profunda valoración hemos decidido apostar por mantener la marca Bankia. Lo contrario hubiera añadido más confusión", ha explicado el presidente de la entidad José Ignacio Goirigolzarri, quien ha admitido que el reto es mejorar su imagen.

Absorción de la imagen

La marca que en su día definió el ex presidente de la entidad, Rodrigo Rato, como próxima, fácil, dinámica y directa, ha acabado absorbiendo al resto. Y todo ello, a pesar de que Rato prometiera en su momento que se respetarían las marcas en sus respectivos territorios de influencia.

A partir de enero, la entidad contará con una nueva apariencia en las más de 2.000 sucursales de su red comercial. El lavado de imagen empezará el primer trimestre de 2013 en 265 oficinas, centrándose en la unificación de los rótulos y las banderolas con imagen Bankia. También se sustituirán las persianas, y se pintarán los perfiles de las cristaleras. Además, se actualizará la imagen de los cajeros automáticos.

Historia de una marca

La expectación por conocer el nombre comercial de la entidad el 2 de marzo de 2011 fue máxima. Rato, junto al resto de presidentes de las cajas integradas, mostró la marca diseñada por la firma Interbrand.

El toque poético e imaginativo de la presentación lo puso el presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, quien explicó que la ’B’ era el “corazón” distintivo de la nueva firma. La ‘i’ representaba la “integración” de las siete entidades, una idea reforzada por la ‘n’ y la ‘k’. Y la guinda se la puso en la descripción de la ‘a’ final, que definía la apertura frente a la ‘o’ cerrada de banco.

Nombre conflictivo

Pero Bankia no sólo nació en medio de una gran expectación financiera y política. También lo hizo acompañada de polémica ya que Rankia, una comunidad financiera que opera en Internet, presentó tres oposiciones al nombre ante la oficina Española de Patentes y Marcas.

El 31 de enero de 2012 la demanda fue admitida a trámite por el Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Valencia, pero finalmente, la demanda de Rankia fue desestimada. La sentencia señalaba que no existía riesgo de confusión entre ambos nombres.

Ahora, la entidad financiera inaugura una nueva etapa, situando bajo el mismo paraguas las diferentes marcas que hasta la fecha han formado parte de la historia bancaria española.
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