Botín, Ron, Fainé, Oliu y Guerrero se dejan 7.500 millones en salvar la banca

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INFORME TRIBUNAL DE CUENTAS

Emilio Botín, Ángel Ron, Isidro Fainé, Josep Oliu y Pedro Guerrero | ED

20 de abril de 2014 (12:37 CET)

El proceso de reestructuración financiera en España ha costado 7.557,2 millones de euros a la banca que ha sobrevivido, según el informe anual del Tribunal de Cuentas.

Banco Santander, liderado por Emilio Botín, es quien más se ha dejado en el proceso. Concretamente, 4.000 millones de euros. El Banco Popular de Ángel Ron le sigue con 1.775 millones; Caixabank presidida por Isidro Fainé ha aportado 966,2 millones; la entidad catalana encabezada por Josep Oliu, Banc Sabadell, ha pagado 750 millones; y Bankinter, encabezado por Pedro Guerrero, 66 millones.

Inyección pública de 108.000 millones

Las entidades han aportado fondos a los dos instrumentos que se han puesto en marcha a lo largo del proceso: el Fondo de Garantías de Depósitos (FGD) y la sociedad gestora de activos procedentes de la reestructuración bancaria (Sareb).

La inyección de capital público supera por mucho estas aportaciones. El Estado ha inyectado entre 2009 y 2012 un total de 107.913 millones de euros, entre los que se incluyen costes y desembolsos de fondos --por ejemplo, los 57.004 millones en aportaciones de capital o la suscripción de preferentes--, las garantías constituidas que vencerán en el futuro e importes máximos disponibles en las líneas de crédito concedidas.

BBVA

Sólo el BBVA se queda al margen de la lista. El banco liderado por Francisco González no ha cuantificado el importe que ha asumido a la reestructuración. Ha sido el más beligerante a lo largo del proceso. Su máximo directivo ha pedido en múltiples ocasiones que se identifique públicamente a los “responsables” de la crisis de las cajas de ahorros y ha denunciado el “gran coste de oportunidad” que ha supuesto para la banca y la economía del país.

La entidad no ha aportado nada al capital fundacional de la Sareb y sólo ha inyectado 120 millones de euros brutos en la derrama extraordinaria del FGD. Esta cantidad se ha usado para dar liquidez a los tenedores de participaciones preferentes de Novagalicia Banco y CatalunyaBanc.

Críticas de Bankinter

La percepción de González no es aislada. La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, también ha criticado la gestión de las entidades quebradas. La directiva ha sacado pecho de que en su casa no se han pedido ayudas públicas en 2013, no se han traspasado activos tóxicos en la Sareb y no se han utilizado los activos fiscales diferidos (DTA) para incrementar el capital y la solvencia.

Botín no se queda ningún banco

El banco naranja no ha tomado el control de ninguna de las entidades quebradas. También ha evitado hasta la fecha integrar un banco con problemas Botín, gesto que ha cosechado las críticas de los líderes de otras entidades. Aunque el proceso no ha terminado. Aún se debe adjudicar CatalunyaCaixa y Novagalicia banco.

Banco Popular ha adquirido el Banco Pastor; BBVA asumió Unnim; Banco Sabadell tomó el control de la CAM; y Caixabank se ha quedado Caixa Girona, Bankpime, Banco de Valencia y Banca Cívica.
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