Bruselas insiste en que España crecerá el 0,8% y avisa sobre el último trimestre

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La Comisión Europea confirma la previsión de crecimiento español pero advierte que la incertidumbre económica del entorno podría afectar negativamente en el último trimestre del año

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn

15 de septiembre de 2011 (13:31 CET)

Bruselas insiste que la economía española crecerá el 0,8% durante 2011, tal y como había anunciado en primavera. Sin embargo, la Comisión Europea advierte que el débil entorno y la incertidumbre económica global podrían perjudicar negativamente el crecimiento económico de España durante el último trimestre del año.

Las últimas previsiones comunitarias siguen por debajo de las del Gobierno, que mantiene su objetivo para el conjunto del año en el 1,3%. Entre las principales economías, la Comisión Europea ha revisado al alza la previsión de crecimiento de Alemania en tres décimas, desde el 2,6% al 2,9%, pero ha recortado la de Francia, del 1,8% al 1,6%; la de Italia, del 1% al 0,7%, y de los Países Bajos, del 1,9% al 1,7%.

En el conjunto de la Unión Europea, la Comisión prevé que la economía crezca en 2011 el 1,7%, una décima menos que en su previsión de primavera. Además, también ha reducido fuertemente su previsión de crecimiento para el Reino Unido, del 1,7% al 1,1%, mientras que mantiene la de Polonia en el 4%.

Efectos negativos


Respecto a España, Bruselas destaca que los elevados desequilibrios en el sector privado acumulados durante el boom inmobiliario y el desempleo, en máximos históricos, continuaron lastrando la previsión de la economía española.

Sin embargo, añade que un debilitado entorno global y la elevada incertidumbre afectará negativamente a las perspectivas de crecimiento en lo que queda de año, provocando una desaceleración en el crecimiento en el tercer y cuarto trimestre del año. "En cambio, gracias a una primera mitad mejor de la esperada el PIB de España está previsto aún que aumente un 0,8% en el primer trimestre", añade.

La Comisión insiste que la economía española registró algo de impulso a comienzos de 2011, ya que el PIB aumentó de forma sorprendente en el primer trimestre un 0,4%, impulsado principalmente por las exportaciones y un incremento del gasto público antes de las elecciones locales y autonómicas de mayo.

En el segundo trimestre, la economía española creció dos décimas, gracias en gran medida a las exportaciones netas y al fortalecimiento del consumo privado. De cara a los dos últimos trimestre del año, la Comisión prevé que el PIB español se incremente una décima cada uno.

Por otra parte, señala que el consumo privado está previsto que se mantenga en niveles moderados como consecuencia de una deuda de los hogares "aún sustancial" y el elevado desempleo. Al mismo tiempo, estima que el gasto público se reducirá aún más después de aumento temporal del primer trimestre, dado que España continúa con su ambicioso programa de consolidación fiscal.

En esta línea, destaca que las inversiones se están recuperando sólo lentamente en un entorno de gran endeudamiento empresarial, un exceso de capacidad y un complicado acceso al crédito. Por lo tanto, subraya que la demanda externa continúa siendo el principal motor de la economía española. "Las exportaciones españolas han mantenido hasta ahora su impulso, con importante crecimiento de los mercados de fuera de la UE", agrega.

Menores previsiones de inflación


Por otra parte, la Comisión Europea también ha revisado sus previsiones de inflación para 2011 y prevé que aumente un 2,9%, una décimas menos de lo estimado en primavera, pero por encima del 1,8% que aumentaron los precios en 2010.

Así, explica que esto se debe principalmente a un incremento de los precios del crudo en la primera mitad del año y a los incremento aplicados. Sin embargo, los precios del petróleo han descendido desde sus máximos y se han estabilizado en un nivel inferior.

Además, destaca que un crecimiento moderado de los salarios se ha traducido en una menos costes unitarios laborales, aliviando las presiones inflacionistas. En lo que queda 2011, prevé que la inflación disminuya aún más debido a los efectos de base, dado que el impacto de pasados incrementos del IVA, de impuestos especiales y de los precios de la electricidad comienza a desvanecerse de forma gradual.
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