La demanda interna aporta la mayor parte del crecimiento a España. ED/archivo

Bruselas rebaja la previsión de crecimiento de España

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La Comisión Europea recorta una décima sus estimaciones sobre el desarrollo español en 2018, que baja del 2,8% a el 2,9%. Mantiene la del año 2019

Barcelona, 12 de julio de 2018 (12:03 CET)

Las tensiones internacionales golpean el desarrollo de España. La Comisión Europea rebajó las previsiones de crecimiento en 2018 para la economía española una décima; del 2,9% que calculaba hasta ahora al 2,8%. Mientras, mantiene una expansión del 2,4% para 2019, según los informes presentados este jueves.

Este recorte de las perspectivas económicas se debe a dos factores, principalmente. Por un lado, al aumento mayor de lo previsto de los precios del combustible. Por otro, a la menor contribución de las exportaciones por el entorno exterior "menos favorable". El ejecutivo comunitario es más optimista para 2018 que el Gobierno, que prevé un crecimiento del 2,7% este año y del 2,4% el próximo.

Pese a la rebaja, la Comisión recuerda en su informe que la economía española creció el 3,1 % en 2017 y sigue mostrando "hasta el momento, pocos signos de ralentización". En este sentido, según las estimaciones del ejecutivo comunitario, el PIB creció el 0,7% en el primer trimestre del año y la tasa se repetirá en el segundo trimestre.

El impacto del encarecimiento del combustible se notará a final de año y en menor medida durante el próximo ejercicio, calcula la Comisión. Los principales factores que sostendrán la demanda de la economía española seguirán siendo el consumo y la inversión en construcción. Las exportaciones, sin embargo, realizarán una contribución "ligeramente menor". 

Bruselas confía en el empuje de los Presupuestos expansivos

Más allá de las sombras en el horizonte económico español, Bruselas espera que las "medidas expansivas" incluidas en los Presupuestos Generales de 2018, como la reducción del IRPF o el aumento de los salarios de los funcionarios, "den un impulso adicional al crecimiento", sobre todo a través del consumo privado, que debería verse también potenciado por un aumento "más alto de lo esperado" de los salarios y la "dinámica creación de empleo". 

La Comisión también actualiza sus previsiones de inflación para España. Tras encarecerse el combustible en mayo, los precios repuntaron el 2,1%, y la estimación del ejecutivo comunitario es que el índice de precios alcance su pico máximo en el tercer trimestre de este año y cierre 2018 al 1,8%. En 2019 la previsión es que los precios desciendan hasta el 1,6%. En mayo Bruselas pronosticaba una inflación del 1,4% tanto este año como el próximo. 

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