Catalunya prepara un plan de reactivación de 5.000 millones

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Vinculado a un acuerdo entre patronales y sindicatos

16 de diciembre de 2009 (10:54 CET)

Las fuerzas sociales catalanas preparan su plan M, de Montilla, que igual como el plan E, que puso en marcha en presidente del Gobierno central, José Luís Rodríguez Zapatero, pretende dar el empujón definitivo a la economía catalana para salir bien enfocada de la crisis mirando hacia la nueva economía sostenible.

El Govern está a punto de cerrar un acuerdo con los sindicatos y las patronales sobre unas 30 medidas que se aplicarán el próximo año y que suponen un gasto superior a 5.000 millones que se incluirá en el presupuesto de la Generalitat que está previsto que se apruebe mañana en el Parlament, según fuentes vinculadas a los acuerdos.

El entorno del presidente presidente Montilla ha negociado en los últimos meses las medidas con los dirigentes de las patronales Foment y Pimec, Joan Rosell y Josep González, y de los sindicatos CCOO y UGT, Joan Carles Gallego y Josep Maria Álvarez.

Como resultado de esa negociación, el presupuesto de la Generalitat para el año próximo sufrirá un aumento del gasto en algunos apartados. En paralelo, se han ido introduciendo las enmiendas necesarias en el debate parlamentario de las cuentas del 2010. Una de las partidas que se han incrementado del que ya se conoce como plan Montilla por su semejanza con el plan E de Zapatero es la de los programas de empleo que pondrá en marcha Treball, que tendrán unos 100 millones adicionales y permitirán ampliar la cifra de parados beneficiarios: inicialmente eran 21.000.

La idea es que los ayuntamientos contraten a empresas para llevar a cabo proyectos en actividades consideradas como estratégicas para el nuevo modelo económico, como por ejemplo las infraestructuras relacionadas con energías renovables o la rehabilitación de inmuebles. La ambición es que estos puestos de trabajo se consoliden más allá de lo ocurrido con el primer plan E.

Otro de los bloques de medidas es el de apoyo a las empresas y a los autónomos con un nuevo fondo para la concesión de préstamos y avales a través del Institut Català de Finances (ICF). Esta ha sido una de las peticiones más importantes de las patronales para dar su visto bueno a la firma de un pacto anticrisis. El presupuesto inicialmente previsto del ICF era de 681 millones.

Sin embargo, el principal punto de divergencia para que los sindicatos acepten firmar el acuerdo es, nuevamente, la mejora en la formación profesional. Tanto CCOO como UGT exigen al Govern que dé un paso en serio en la gestión integral de la FP reglada, la formación ocupacional y el reciclaje de los empleados en activo como clave del modelo económico sostenible que se propugna.
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