CCOO teme que CatalunyaCaixa deje de ser una caja al crear un banco

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Apuestan por emular la estrategia de adaptación de La Caixa y Unnim a la nueva legalidad

16 de febrero de 2011 (14:20 CET)

Comisiones Obreras teme que el proceso iniciado por la dirección de CatalunyaCaixa se lleve por delante su naturaleza de caja de ahorros. Creen que la creación de un banco a través del cual se vehicule la actividad de la entidad suponga la desaparición de la caja, lo que implicaría la pérdida del “dividendo social” que dicha figura aporta a la sociedad catalana, según manifestaron Joan Carles Gallego, secretario general del sindicato, Montse Delgado, secretaria general de CCOO en CatalunyaCaixa y Luís Jiménez, secretario general del sindicato del ramo, Comfia-CCOO.

Los sindicalistas plantearon sus exigencias ante el proceso de bancarización abierto en CatalunyaCaixa. “Queremos que se nos den garantías de estabilidad institucional, del mantenimiento de la vinculación de la caja con el territorio y de su estructura social”, afirmó Gallego. En su opinión, no queda claro que el anuncio de creación de un banco suponga que la entidad de crédito se mantenga. Por ello reclamó que se aclare dicho extremo.

Como La Caixa o Unnim

Los representantes de los trabajadores quieren que CatalunyaCaixa aplique un mecanismo de adaptación a la nueva exigencia de capital, parecido al que han anunciado La Caixa y Unnim. En estos dos casos se mantiene la figura de la caja y se crea al mismo tiempo un banco controlado por la caja, que permite cumplir la nueva ley sin reducir la vinculación de la entidad con sus objetivos fundacionales.

De las primeras impresiones fruto del último consejo de administración de CatalunyaCaixa, los líderes de Comisiones no tienen claro que la búsqueda anunciada de más capital para el banco que cree la sociedad no implique el control de los nuevos socios sobre el conjunto. CatalunyaCaixa tiene un core capital del 6,5%, cuando la exigencia para las cajas es del 10% y para los bancos del 8%.

Los trabajadores también han apelado a la Generalitat para que “ejerza su papel” en el proceso que se abre. Han recordado que están aún sin decidir los pormenores de la capitalización que se exigirá y la forma de su cálculo. En este sentido han insinuado que el Govern podría disminuir la carga de activos dudosos del ladrillo destinando vivienda sin vender a fines sociales.

Por su parte, los tres representantes sindicales han reclamado a las diputaciones de Barcelona y Tarragona, entidades fundadoras de las cajas que se fusionaron hace sólo unos meses, que hagan una propuesta para nombrar un nuevo presidente de CatalunyaCaixa, “que sirva de contrapeso en los órganos de dirección”. En este sentido, han considerado que el nombramiento de Manuel Rosell, cumple con lo previsto en los estatutos pero en “un plazo de 3 meses” debería haber una propuesta para debatir, ha manifestado Montse Delgado.
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