Continuismo con sorpresas en la Cambra

05 de mayo de 2010 (18:12 CET)

La primera etapa de las elecciones a Cambra de Barcelona se ha saldado con una victoria incontestable de las candidaturas continuistas, alguna sorpresa sectorial y una derrota sin paliativos de los grupos que pretendidamente abanderaban la renovación. Todo ello, con una participación que se ha limitado a apenas un 1,83% del censo total de 339.763 empresas con derecho a voto. De los votos, 801 han sido presenciales y el resto se emitieron por correo. Los votos depositados directamente en la urna suponen apenas el 0,24%.

En 45 listas, de las 60 totales, había un solo candidato. En 15, más de uno. En estos casos, entre los aspirantes había representantes de la agrupación Implicat, de tendencia catalanista y cuya bandera era la renovación, y del Centre Català de Negocis (CCN), independentista, que ha anunciado que impugnará el proceso electoral. Ninguno de los candidatos de estas dos agrupaciones ha conseguido alzarse con un acta. Ni se han acercado a la posibilidad de tener un asiento en el pleno cameral.

La mayoría de las candidaturas ya electas pueden considerarse absolutamente continuistas y apoyan sin reservas la gestión del equipo que ocupa actualmente la presidencia de la entidad, liderado por Miquel Valls, que será reelegido sin problemas para un tercer mandato el próximo 18 de junio.

Pero la aplastante victoria de los continuistas no puede ocultar la existencia de dos sonoras y espectaculares derrotas. Una de ellas, la de Enric Reyna, presidente de la Asociació de Promotors i Constructors d'Edificis de Barcelona y provincia, APCE, y represente de la sociedad Amrey, que ha sido vencido por el representante de la empresa Istem SL, situada en la órbita de Copcisa.

Por otra parte, en el ámbito textil, la pugna entre Enric Ballús y Joan Canals, éste último antiguo presidente de la patronal textil, se ha resuelto a favor del primero tras una reñida votación. Se da el caso que la confrontación en este apartado no tenía nada que ver con la visión sobre el futuro del sector, si no que se produjo a consecuencia de la reducción del número de representantes de estos en el pleno de la cámara de dos a uno. Al no ponerse de acuerdo sobre quien habría de ocupar el cargo fueron a votación y ha vencido Ballús .

En todos los frentes en los que Implicat ha presentado batalla, el resultado les fue claramente adverso. Por ejemplo, en el enfrentamiento que ha mantenido Josep Ritort, de Edicat, con el veterano editor Pere Vicens, que ha terminado con una victoria por goleada de este último . Otro ejemplo, la contienda entre el representante de Apats-food, de CCN, y el histórico Joan Estapé, aunque los resultados aún no son oficiales, los datos de que se dispone indican victorias por más del 90% en ambos casos.

En el ámbito del comercio, han arrasado las candidaturas que tienen una relación directa con los gremios y una cierta trayectoria de actividad sectorial frente a los intentos de Implicat y del CCN. Así, Tradefil, candidata por esta última organización, no ha podido hacer nada contra Fruites Lloch, empresa que tenía el apoyo de buena parte de las empresas que operan en Mercabarna. En estos casos también los resultados han sido contundentes.

Aún queda un filtro antes de que se reúna el nuevo plenario que ha de votar el nombre del presidente de la Cambra. Se trata de la criba en la que los miembros electos del pleno deberán escoger 9 entre los 12 candidatos que han presentado de común acuerdo las dos patronales catalanas, Foment y Pimec. En la lista hay nombres muy conocidos del mundo económico y social: Enric Crous, Maria Àngels Agulló, Enrique Lacalle, Pilar Almagro, Pau Herrera, Ramon Ricardo, Ramon Canela, Andreu Llargués, Lluís Sans, Francesc Closa, Josep Cararach y Jordi Roig.


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