Criteria intenta retener al pequeño accionista antes de asumir el banco de La Caixa

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La caja de ahorros compensa a los inversores particulares con dividendos ante la cotización de la acción

Juan María Nin, Isidre Fainé y Jaume Giró

06 de marzo de 2011 (23:43 CET)

Tras una larga travesía del desierto, los inversores que han sido fieles a Criteria desde la salida del holding a bolsa en octubre de 2007 ya no pierden dinero si se suman los dividendos percibidos. Sin embargo, la cotización no consigue recuperar el precio de 5,25 euros al que empezó su andadura en el parquet, lo que sirve de mecanismo de retención para muchos accionistas.

Cada vez que la cotización de Criteria se ha acercado a los 5,25 euros, el volumen de contratación se ha disparado. Tras el anuncio de la creación de CaixaBank, que cotizará a través de Criteria, el valor llegó a cotizar a 5,24 euros. El pasado 1 de marzo llegó a los 5,20 euros. Muchos inversores volvieron a aprovechar esa cotización para vender, lo que disparó la contratación por encima de los 11 millones de acciones por primera vez desde el 31 de enero.

“Pero cada vez que el valor se acerca mucho al precio de venta de la salida a bolsa, la subida se para en seco. A La Caixa no le interesa que los inversores vendan ahora porque quiere mantener el número máximo posible de pequeños accionistas cuando Criteria se convierta en el vehículo cotizado de CaixaBank”, aseguran los expertos de un broker muy activo en el valor.

La valoración del negocio bancario

Para el grupo que preside Isidro Fainé, es clave empezar la nueva etapa de Criteria -antes del próximo agosto- con un núcleo de accionistas individuales fieles y estables como los que entraron en el capital hace casi cuatro años. “Por eso, La Caixa ha hecho una valoración tan atractiva de su negocio bancario -0,8 veces el valor contable-. No se puede permitir otro fiasco con la cotización de la nueva Criteria”, explican las mismas fuentes.

Muchos inversores particulares (clientes y empleados) vinculados al valor a través de la red de sucursales de la caja catalana -que cargó con el peso de la salida a bolsa- siguen expectantes la evolución de los títulos en el mercado para tomar una decisión sobre si mantienen esas acciones en cartera o se desprenden de ellas. El interés por vender ha disminuido con el anuncio de transformación bancaria.

Retribución generosa


Además, ya no pierden dinero si se suman los dividendos percibidos desde octubre de 2007. Desde la salida a bolsa, Criteria ha llevado cabo una generosa política de retribución a sus accionistas: ha repartido 0,57 euros por acción, de los que 8 céntimos corresponden a un dividendo extraordinario. Además, el martes pasado pagó otros 0,06 céntimos por acción con cargo a reservas, y abonará, al menos, 5,1 céntimos en junio.

Por lo tanto, gracias a una reestructuración histórica -crea un banco, mientras que La Caixa mantendrá el estatus de caja y la obra social y la totalidad de un holding no cotizado en el que incluirá los activos inmobiliarios y las participaciones industriales excepto Telefónica y Repsol- el grupo quita parte del mal sabor de boca a los accionistas de Criteria.

Tras el estreno bursátil de Criteria, el valor sólo consiguió mantener el precio de colocación durante diez sesiones. En marzo de 2009 fijó su nivel más bajo en 2,05 euros por acción. Hasta el anuncio de la creación de CaixaBank, Criteria cotizaba a 4,45 euros, un 15% por debajo del precio de salida a bolsa.

Estos días, la cúpula de La Caixa y Criteria están presentando CaixaBank a la comunidad inversora internacional. Esta semana, los principales directivos del grupo estarán en París y la próxima en Boston y Nueva York.
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