Díaz Ferrán, contradicciones y problemas a más de un euro

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15 de abril de 2010 (14:41 CET)

Esta semana tenía que servir para que el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, pudiera mostrar su cintura y capacidad de negociación después de que el gobierno presentara su nueva propuesta de reforma del mercado laboral, modelo austriaco mediante. Pero, nuevamente, los problemas empresariales del máximo representante de los patronos españoles se han interpuesto en su camino y han vuelto a sembrar las dudas sobre la conveniencia de que siga ocupando un cargo de tan alta representatividad. Las declaraciones, contradictorias en algunos casos pero como siempre poco meditadas, tampoco ayudan a reafirmar, o recuperar, su autoridad.

Así, a lo largo de esta semana, Díaz Ferrán ha pasado de apoyar la propuesta de reforma del gobierno español a criticarla. El martes, el presidente de la CEOE dijo “amén a todo lo dicho” en relación a unas declaraciones del presidente de la patronal catalana Foment del Treball, Joan Rosell, en las que afirmaba que la propuesta de reforma laboral del gobierno era "un buen punto de partida" y pidió trabajar "lo más rápido posible" con el objetivo de generar empleo. Pues bien, sólo 24 horas después, Díaz Ferrán se rectificó a sí mismo afirmando que los empresarios "no pueden valorar positivamente" el documento "porque es bastante ambiguo y no concreta nada".

Desde algunos medios se preguntan si este cambio de opinión de Díaz Ferrán se debe al hecho de que los problemas en Viajes Marsans, el grupo del que es propietario junto con Gonzalo Pascual, no paran de crecer y complicarse. Por una parte, el diario Público asegura este jueves que Díaz Ferrán ha pedido avales por unos 50 millones de euros a través de la aseguradora de crédito Cesce, controlada en más del 50% por el Estado, para cubrir una línea de crédito de 25 millones de Marsans y otra de 25 más de sus filiales, como Mundicolor o Tiempo Libre.

Conocidos estos datos, no es extraño que el propio Díaz Ferrán reconociera a los representantes sindicales de su empresa que estaría dispuesto a venderla por sólo un euro. De ser cierto, estas palabras demostrarían hasta qué punto el máximo representante de los empresarios españoles se ve incapaz de solventar la alarmante crisis financiera de Marsans.

De momento, mientras el dinero, o la venta a bajo precio, no llegan, Díaz Ferrán ha tenido que constituir un gabinete de crisis para gestionar el día a día de su empresa, según informa Expansión. El órgano se reúne con una periodicidad de tres veces por semana y, entre sus cometidos, figura adoptar, a medio y largo plazo, las decisiones que se estimen necesarias para asegurar la viabilidad de la empresa Viajes Marsans.

Con todos estos frentes abiertos, parece que a Díaz Ferrán le debería costar cada día más compaginar sus actividades empresariales con la presidencia de la CEOE, y más en un momento como este. La pregunta que se hace todo el mundo es hasta cuándo podrá resistir Díaz Ferrán esta situación o, a la inversa, hasta cuándo los empresarios decidirán aguantar que su presidente dedique más tiempo a intentar salvar sus negocios antes que en virtud de su cargo negocie y acuerde, de una vez por todas, una reforma del mercado laboral que ayude a sacarnos de la actual situación.
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