'Downsizing' generalizado en la banca española

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Cierre de oficinas para reducir los costes de explotación

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11 de junio de 2009 (10:03 CET)

El descenso de la actividad en el sector financiero está obligando a las empresas a acometer medidas de ajuste. El ‘downsizing’ ha llegado a la banca española con la reestructuración generalizada de las redes de oficinas de bancos y cajas, tal y como les habían recomendado tanto Gobierno como Banco de España. 

Y es que desde el año 2000 hasta el año 2009, la red de oficinas de bancos y cajas pasó de 39.300 a un total de 46.000, un incremento provocado principalmente por las cajas de ahorro que pasaron de 19.288 oficinas en 2000 a las 24.895 de la actualidad, según datos aportados por Jaime Guardiola, consejero delegado de Banco Sabadell en el transcurso de un coloquio en Bilbao. El crecimiento se antojaba excesivo.

BBVA ha sido el primero de los grandes en reducir costes a base de hacer adelgazar su red de sucursales. De este modo, la entidad que preside Francisco González ha decidido cerrar unas 150 oficinas, con fecha 21 de junio, cifra que podría aumentar a lo largo del año. El BBVA, en su estrategia de ‘downsizing’ ya ha cerrado 260 oficinas entre 2007 y 2008, mientras que el sector ha abierto hasta 2.311. Esta estrategia ha permitido al banco mejorar la eficiencia del grupo.

No es la única medida que el BBVA emprende con el objetivo de reducir costes en un momento de baja actividad como el actual. Su propuesta de ofrecer bajas temporales de tres a cinco años a los empleados con más de ocho años de antigüedad provocó, incluso, el rechazo explícito del ministro de Trabajo, Celestino Corbacho.

Banesto es otra entidad que ha visto en el ajuste de su red de oficinas la mejor herramienta para reducir sus costes. Con el acuerdo de los sindicatos, la entidad que preside Ana Patricia Botín, ha cerrado en los últimos dos meses y medio un total de 65 oficinas, que sumadas a las 35 sucursales que echaron el cierre entre enero y marzo, suman un centenar menos de oficinas en la red de Banesto, un 5% del total.

Este reajuste no ha tenido costes sociales para la entidad dado que los trabajadores se han acogido a prejubilaciones o retiros anticipados, así como a programas de recolocación en zonas geográficas cercanas. Los resultados, además, ya empiezan a aparecer. Durante el primer trimestre de 2009, los costes de explotación de Banesto crecieron sólo un 2,1%, por debajo de la media del sector.

Las entidades catalanas mantienen el tipo
Las cajas de ahorro, principales afectadas por la crisis y grandes impulsoras de esta expansión, también han escuchado estas recomendaciones y están actuando en este sentido. El mejor ejemplo es La Caixa, que preveía cerrar 150 oficinas durante 2009 y a finales del mes de abril ya había cumplido el 92% de este objetivo. A pesar de ello, la entidad catalana ha ampliado su plantilla, que pasó de los 27.818 empleados a finales del año pasado a los 27.852 en el primer trimestre de 2009.

Y es que las entidades catalanas aguantan mejor el tipo y, de momento, no están haciendo ajustes drásticos y aún amplían sus redes. Por ejemplo, Banc Sabadell contaba con 1.225 oficinas y 9.929 empleados en diciembre, mientras que a finales de marzo tenía 1.229 sucursales y 9.968 empleados. Por su parte, Caixa Catalunya tiene 1.204 oficinas, una más que a finales del año pasado.
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