Draghi deja los tipos al mínimo y rebaja las perspectivas de crecimiento

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REUNIÓN DEL BCE

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo

06 de diciembre de 2012 (13:57 CET)

El consejo de gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha seguido este jueves el guión que los analistas esperaban: mantener los intereses al mínimo y rebajar las perspectivas de crecimiento.

La institución presidida por Mario Draghi ha decidido mantener un mes más los tipos de interés del euro en el mínimo histórico del 0,75%, donde los situó en la reunión de julio. Aunque esta vez, el propio banquero italiano ha admitido el “intenso debate” que ha habido en la institución para tomar la decisión en la rueda de prensa tras la reunión por los riesgos que pueda provocar en el deterioro de la economía.

Los expertos incluso consideran probable que, a principios de 2013, se produzca una nueva rebaja de los tipos de interés.

Caída del PIB de hasta el 0,9%

El BCE ha revisado a la baja sus previsiones de crecimiento para la economía de la zona euro correspondientes a este año y el siguiente. Contempla una contracción de entre seis y cuatro décimas de la actividad económica en 2012, mientras que el próximo año la evolución del PIB se moverá entre una caída de hasta el 0,9% o un crecimiento de tres décimas. Una estimación que choca con la recuperación que esperan otros organismos internacionales, como la Comisión Europea o el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A partir de ese momento, el BCE prevé una recuperación "gradual", según ha informado Draghi en su comparecencia ante los medios. El instituto emisor aplaza el retorno a un crecimiento saludable de la región hasta 2014, para cuando la institución augura una horquilla de crecimiento de entre el 0,2% y el 2,2%.

También revisa a la baja sus estimaciones de inflación armonizada. Espera que cierre este año en el 2,5%, para moverse en 2013 entre el 1,1% y el 2,1%. Para 2014 se situaría entre el 0,6% y el 2,2%.

Rescate de España


Al ser preguntado sobre el posible rescate de España, Draghi ha dejado claro que el papel del BCE no es decir “a los gobiernos lo que tiene que hacer”. El presidente ha asegurado que las reglas para activar la intervención de la entidad en los mercados de deuda "son muy claras" y que los ejecutivos europeos conocen de sobra las condiciones, “una combinación de condicionalidad y ayuda, pero esta no es automática".

"No hablamos de negociar o acordar unos tipos", ha sentenciado.
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