El ex director adjunto de Caixa Penedès elude responsabilidades en la gestión de la entidad

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Joan Caellas está imputado junto a otros directivos por el 'pensionazo'

El ex director adjunto de Caixa Penedès, Joan Caellas | EP

22 de octubre de 2013 (13:50 CET)

La crisis es una responsabilidad colectiva y el papel que jugaron en ella los directivos de la banca fue limitado: sencillamente, no supieron avanzarse a los acontecimientos. Esta es la tesis que el ex director general adjunto de Caixa Penedès, Joan Caellas, ha defendido este martes en el Parlament de Catalunya. Ha eludido cualquier tipo de carga por como gestionó la entidad. “Luché todo lo que pude y más”, ha manifestado.

El banquero ha comparecido ante la comisión de investigación sobre las posibles responsabilidades derivadas de la actuación de las entidades financieras y la posible vulneración de los derechos de los consumidores. En su intervención, ha recordado que nadie anticipó la crisis y que antes de 2007 sólo se hablaba de una caída suave de la actividad. Eso, en un entorno en el que la demanda del crédito era “insaciable”, tanto para empresas como para familias.

Imputado por el 'pensionazo'

Caellas se ha negado a contestar a las preguntas de los diputados referentes a su fondo de pensión. En línea con el silencio de sus superiores, Ricard Pagès y Manuel Troyano, quienes declararon la semana pasada en el Parlament.  El ex director general adjunto está imputado junto a otros cuatro altos directivos de la entidad por haber estipulado estas retribuciones presuntamente a espaldas de los órganos de gobierno.

El juez también considera que la cantidad es muy elevada. Entre los cinco, sumaban los 31,6 millones de euros (4,8 para Caellas). Todos los grupos parlamentarios han criticado el silencio del directivo ante el pensionazo.

Morosidad y desahucios

No ha guardado silencio al señalar que las mayores exigencias normativas de capital que se aplicaron a la banca española antes que otros países fueron la sentencia de muerte del sistema. Con los mercados cerrados, las cajas de ahorros no pudieron capitalizarse en el mercado y desaparecieron, analiza el directivo. 

La estocada final fue la morosidad. Las empresas y particulares no podían pagar por “responsabilidad colectiva”, ha reiterado. Caellas también ha evitado asumir cualquier responsabilidad en la oleada de desahucios. A instancias de los diputados, ha señalado a los políticos como los culpables de esta lacra social. “Ellos tienen el poder de cambiar la normativa hipotecaria si la ven injusta”, ha sentenciado.

Valora que la dación en pago se debería haber aprobado antes de la crisis para evitar la ejecución de la mitad de créditos. Incluso ha manifestado que todos los créditos aprobados por Caixa Penedès se creían viables y solventes. “No hablaría de malas prácticas”, ha sentenciado.
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