El Gobierno de Irlanda confirma que pedirá el rescate internacional de su economía

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Recortará unos 15.000 millones de gasto público hasta el año 2014

Brian Lenihan

21 de noviembre de 2010 (18:31 CET)

El ministro de Finanzas irlandés, Brian Lenihan, ha confirmado que Irlanda presentará una petición para obtener fondos de rescate financiero a la Unión Europea (UE), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE), después de que el Ejecutivo irlandés ratifique el plan de austeridad por el que se buscará reducir el déficit público del en 15.000 millones de euros para finales de 2014.

"Voy a recomendar al Gobierno que solicite el programa y abra negociaciones formales", declaró Lenihan, quien sin precisar en detalle el montante a pedir, descartó que "se trate de una suma de tres cifras", con lo que el paquete no debería llegar a los 100.000 millones de dólares (unos 73.000 millones de euros) que estiman algunos analistas.

Fuentes consultadas por Reuters indican que Irlanda podría necesitar entre 45.000 y 90.000 millones de euros, dependiendo de si la ayuda sólo va destinada a sus bancos o para reducir la deuda pública.

En cualquier caso, Lenihan indicó que realizará la propuesta formal al gabinete de ministros esta noche, tras la decisión alcanzada en el encuentro mantenido el sábado con representantes de las tres instituciones supranacionales, según aseguró a la cadena estatal irlandesa RTE. Según el medio, los ministros firmarán esta tarde la solicitud de ayuda financiera, que se espera sea presentada formalmente este lunes.

Mientras, el Ejecutivo irlandés se ha reunido para ratificar el programa para la reducción de déficit y modificación de impuestos en un momento en el que la desconfianza popular hacia su gestión ha alcanzado niveles prácticamente históricos.

El plan, que contempla la reducción del déficit público en 15.000 millones de euros para 2014, será publicado el próximo martes. No obstante, los Estados miembro de la euro zona piden además un aumento del impuesto sobre empresas, una medida rechazada por Dublín, que consideraría que este incremento afectaría negativamente a la inversión extranjera.

A pesar de que el Gobierno irlandés intenta presentarse como protagonista de esta iniciativa, el plan ha sido redactado bajo la estrecha supervisión del FMI y del BCE, que temen que la crisis irlandesa arrastre a países como Portugal e incluso España. Las instituciones europeas han trabajado sobre la base de que el Gobierno irlandés tenía pensado finalmente pedir la ayuda económica tras la publicación de la nueva estrategia de austeridad.

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