Vladimir Putin, presidente ruso

El rublo mantiene su caída, pese a subir los tipos al 17%

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CRISIS DE MATERIAS PRIMAS

16 de diciembre de 2014 (12:31 CET)

La caída del precio del petróleo, que algunas fuentes aventuran que podría llegar a los 60 dólares, no sólo tiene consecuencias positivas. La economía rusa ha entrado en serias dificultades, con una importante devaluación del rublo y el hundimiento de la bolsa de Moscú.

Los problemas de Rusia se han contagiado al resto del mundo, que teme un nuevo colapso de su economía como el que se produjo en 1998. Esta mañana, las bolsas europeas han experimentado una súbita caída de la que se recuperaban a media mañana.

La gobernadora


La cotización del rublo en los mercados de divisas, donde ha marcado mínimos históricos frente al dólar y al euro, se encuentra "infravalorada" actualmente y llevará tiempo que vuelva a alinearse con sus fundamentales, según ha asegurado la gobernadora del Banco de Rusia, Elvira Nabiullina, quien ha expresado la disposición del banco central ruso a intervenir "de manera coordinada con el Gobierno" en defensa de la moneda rusa para combatir la escalada inflacionista.

"El rublo actualmente se encuentra infravalorado por todos los fundamentales y llevará un cierto tiempo que se aproxime a su cotización por fundamentales", indicó Nabiullina en declaraciones a la cadena estatal Rossiya 24, recogidas por Europa Press.

Temores de impago


La cotización del rublo ha sufrido a lo largo de 2014 un desplome que recuerda al sufrido en la crisis de 1998, cuando Rusia acabó declarando el impago de su deuda.

En concreto, el dólar ha marcado un nuevo máximo histórico de 66,7951 rublos, lo que implica una revalorización anual del 103% del 'billete verde', mientras que el euro cotizaba a un récord de 82,9969 rublos, un 82,5% por encima del cambio de principios de enero de 2014.

Siete puntos de golpe


Como consecuencia del desplome de la moneda rusa, el Banco de Rusia decidió esta madrugada acometer una subida del tipo de interés rector del rublo hasta el 17% desde el 10,50% con el objetivo de frenar la escalada inflacionista y detener la sangría de la moneda rusa en los mercados.

"Tenemos una estrategia", subrayó Nabiullina. "En primer lugar, la estabilización de las expectativas de inflación y devaluación", añadió la gobernadora del banco central ruso. "Por supuesto, la situación es compleja y requiere de acciones totalmente coordinadas entre el Gobierno, el banco central", apuntó la banquera.

"Estamos preparados para esta acción coordinada y mantenemos una colaboración suficientemente estrecha con el Ministerio de Finanzas y Desarrollo Económico", añadió.

 

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