El 'saqueo' de Banco de Valencia que enriqueció a Calabuig

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Los años de gestión bajo la dirección de Parra vaciaron la caja de la entidad mientras engordaban las cuentas de algunos socios de Aguas de Valencia

Sede del Banco de Valencia

17 de noviembre de 2012 (20:31 CET)

Todo comenzó en 2007 cuando se constituyó la sociedad Inversiones Financieras Agval que representa el 60% en Aguas de Valencia. Los socios principales eran Banco de Valencia y Eugenio Calabuig, con una mayoría inicial de la entidad financiera. Pero gracias a la presunta permisividad del consejero delegado de Banco de Valencia, Domingo Parra, se produjo un cambio accionarial a favor de Calabuig.

En junio de este año, los nuevos gestores de Banco de Valencia tras la intervención de la entidad, en noviembre de 2011, denunciaron este cambio accionarial, así como otras operaciones financieras e inmobiliarias que supusieron un daño económico para Banco de Valencia cifrado en 137 millones.

Denuncia de Banco de Valencia


La denuncia ha llevado ahora a la Audiencia Nacional a bloquear casi un 8% de los títulos que tiene Calabuig para evitar que tenga la mayoría e investigar en profundidad si dichas operaciones autorizadas hace tres años fueron en detrimento de la entidad valenciana.

Los 66 folios de la denuncia presentada por Banco de Valencia que se basa en un informe pericial de KPMG a los que ha tenido acceso Economía Digital contienen todo lujo de detalles sobre los acuerdos alcanzados entre Calabuig y Parra que engrosaron sus cuentas pero que dejaron temblando la caja de la entidad.

Calabuig se hace con el poder


En primer lugar, Banco de Valencia sale mal parado con la compra-venta de participaciones de Inversiones Financieras con el reparto del 20% que le pertenecía a la compañía Boluda. Gracias a un préstamo de 28 millones y a otro de 20 millones de euros que concedió Banco de Valencia a Calabuig, la sociedad Fomento Urbano de Castellón --propiedad del empresario valenciano --se hizo con el 50,01% de Inversiones Financieras frente al 49,99% de Banco de Valencia.

Por contradictorio que parezca, a Calabuig esta supremacía no le supuso “desembolso alguno”, pero a Banco de Valencia le costó más de 40 millones, según consta en la denuncia.

Boicot a Suez

Antes de que Parra aprobara que Calabuig obtuviera el control accionarial de Aguas de Valencia, el grupo francés Suez Environnement había adquirido un 30% de Aguas de Valencia a un precio por acción de 200 euros.

Con esta incorporación, Suez podría haber optado a la compra de las acciones en Inversiones Financieras pero le habría dado una mayoría a la que no quería renunciar tampoco Calabuig. Finalmente la balanza se decantó por el empresario valenciano y Suez quedó relagado a un segundo plano en la gestión de Aguas de Valencia.

Dinero para el Valencia CF

Otro aspecto que critica duramente Banco de Valencia es que determinados créditos que se transferían a Inversiones Financieras fueron destinados a otros fines.

En 2008, Banco de Valencia concedió un crédito de 55 millones a Inversiones Financieras Agval con la garantía de 500.000 acciones de Aguas de Valencia. Estos 55 millones “fueron transferidos en primera instancia a la familia Calabuig y finalmente al Valencia Club de Fútbol”. En su momento Calabuig justificó este traspaso al equipo deportivo para fichar a jugadores y la edficación del nuevo Mestalla.

Operaciones inmobiliarias

Aunque en 2009 la burbuja inmobiliaria ya había hecho mella en algunas inmobiliarias y promotoras a Inversiones Financieras Agval no le importó. Por ello, la sociedad compró 594 acciones a la inmobiliaria Costa Bellver – relacionada con la familia Calabuig—. Esta operación provocó “un descubiero en la cuenta de Agval en Banco de Valencia de más de 40 millones de euros”, explica la denuncia.

Dos meses más tarde, Agval vendía acciones a Bancaja Habitat por 45,2 millones y volvía a comprar 550 acciones de la inmobiliaria Costa Bellver por 46,2 millones.

Con todas estas operaciones de compra y venta de acciones, Banco de Valencia denuncia que entre 2007 y 2009 las acciones de Costa Bellver se transmitieron a 29.000 euros cada acción y se compraron por 84.000. Esto significa que se pagó tres veces más por ellas y que Inversiones Financieras Agval podría haber ahorrado 66,5 millones de euros. Un negocio redondo para la familia Calabuig que otra vez no beneficiaba a Banco de Valencia.

Traspasos a Parra

Pero quien ganó en todos estos entresijos no fue sólo Calabuig. Parra también se llevó su parte. En 2010 se realizaron dos transferencias de dos millones de euros desde Fomento Urbano de Castellón –de Calabuig-- a Gestor inversiones Izpa –de la familia Parra--.

La titular de cuenta de la que se transfirieron cuatro millones era Celia Calabuig y hacía referencia a un ingreso por la segunda compra de participaciones de la Inmobiliaria Costa Bellver por parte de Inversiones Financieras Agval.

Con todo, los millones siempre iban a parar a cuentas en las que nunca figuraba como destinatario Banco de Valencia que al final, atendiendo a los datos que aporta la entidad en la denuncia, perdió con su incorporación a Aguas de Valencia más de 100 millones. Ahora, dos años después, podría volver todo como al principio, con una mayoría de Banco de Valencia, si finalmente Calabuig pierde el control mayoritario en Aguas de Valencia.
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