"En Italia y Francia, una marca española tiene ya de por sí atributos de fiesta y de playa"

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15 de julio de 2010 (10:15 CET)

Atrápalo es un portal español especializado en la venta de servicios de ocio (viajes, hoteles, restaurantes…) a precios asequibles. La firma española ha crecido a un ritmo del 160% anual, porcentaje estratosférico para ciertos sectores pero algo más habitual en las empresas .com. Ahora, sus responsables han decidido probar suerte en otros países. De momento, Atrápalo ya está en Italia, Francia, Chile y Brasil. Uno de sus fundadores, Ignacio Sala, pasó el miércoles por La Plaça, donde explicó cómo les van los nuevos negocios y cómo les ha afectado la caída del consumo.

¿Cuándo creéis que estos nuevos proyectos estarán más o menos maduros?

En Italia, creemos que para el año que viene ya tendremos unas cifras que harán ilusión. Para Francia, Chile y Brasil, quizá dentro de un año y medio.

¿Habéis visto diferencias en el comportamiento de los clientes en función del país?

Es difícil hacer un paralelismo, porque no ofertamos lo mismo en todos los países. En los productos comunes sí que hemos notado pequeñas diferencias, pero sobre todo las hay a nivel de comunicación, de marketing y de percepción de la marca. Por ejemplo, una de nuestras dudas era salir en Italia con la traducción de atrápalo, que es ferralo, o con la marca en español. La persona que llevaba la marca allí nos dijo que teníamos que salir con el nombre en castellano, porque en Italia les encantan las marcas extranjeras. Y, además, una marca española tiene ya de por sí unos atributos de fiesta y de playa… “Es que sois los reyes del mambo”, nos dijo.

¿Entre los franceses también tenemos esta fama?

Sí, nos colocan como un paraíso del sol y de las playas, un sitio en el que estar tranquilo. Y eso nos ayuda, porque nosotros estamos especializados en ofrecer vacaciones en España.

¿Cómo estáis viviendo la situación actual? ¿Habéis notado la caída de la demanda?

La caída fue brutal el año pasado. Empezamos con un primer trimestre normal pero después se paró y hubo una sensación de pánico. Este año hemos empezado bien, con un crecimiento del 20% (aunque veníamos de ratios del 160% en un sector que crece al 100% cada año), pero tuvimos dos problemas importantes. El del volcán islandés, que provocó muchas cancelaciones, y después las medidas de Zapatero contra la crisis, que han creado incertidumbre. Ahora vemos una ligera recuperación, que aún es tímida y no es lo que esperábamos y suponemos que en julio volveremos a notar salidas de último minuto. Lo que sí hemos notado es un aumento del consumo de productos de ocio urbano: restaurantes, espectáculos y todos los productos relacionados con spas, balnearios y antiestrés. Es algo natural teniendo en cuenta el entorno actual.

¿Puedes cifrar la caída del año pasado en porcentaje?

Pues estábamos creciendo al 40% y de golpe todo quedó como un encefalograma plano. Pero al final crecimos un 3% porque hay un gran volumen de gente joven que se incorpora al comercio electrónico.
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