España, a un paso de estar en la Fórmula 1

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Entrevista a Joan Villadelprat, presidente de Epsilon Euskadi

Sin título

02 de junio de 2009 (19:01 CET)

Joan Villadelprat, un ingeniero catalán, quería crear una empresa de primera línea que se ocupara del diseño y la construcción de innovadores automóviles de competición. Y, por qué no, que España estuviera presente en el campeonato del mundo de Fórmula 1 con un equipo propio.

Intentó llevar a cabo su proyecto en Catalunya pero, como suele pasar, no le dijeron que sí ni que no, sino todo lo contrario. El apoyo que le faltó en su tierra de origen la encontró en el País Vasco, donde fundó Epsilon Euskadi, empresa en la que un centenar de personas trabajan en la mecánica del futuro.

Villadelprat espera con ansia el 12 de junio. Ese día, la Federación Internacional de Automovilismo decidirá qué equipos se quedan con las tres nuevas plazas creadas para el campeonato del año que viene. Epsilon Euskadi está entre los candidatos y cumple (y de sobras) con todos los requisitos. La posibilidad de que una escudería española esté entre las mejores del mundo es muy alta.


¿Se ha conseguido cubrir el presupuesto de 45 millones?

Sí, incluso tenemos un poco más.

¿Se puede preguntar de dónde ha salido el dinero?

No se puede preguntar…

¿Pero son patrocinadores, ayudas institucionales…?

Es un inversor que entra y compraría una parte de nuestra propiedad, de acciones de nuestra empresa y, además, llevaría a un patrocinador que nos daría estabilidad para los próximos cuatro años.

Estamos, pues, ante un proyecto muy bien preparado…

Está bastante bien preparado. Además, tenemos una infraestructura en la que hemos invertido casi 70 millones de euros, que ya está funcionando en Vitoria: Epsilon Euskadi. Tenemos a un equipo técnico muy bueno que ya ha demostrado que puede hacer un coche para competir en Le Mans. Lo hicimos y lo gestionamos y fue el primero hecho en nuestro país. Además, tenemos la escuela, que hace cinco años que funciona. En total, hay más de cien personas trabajando aquí (75 trabajadores y 25 estudiantes). Y si sale lo de la F1 seremos 260. Hace varios meses que estamos trabajando en el proyecto de F1 y espero que lo que estamos demostrando sea suficiente para que la FIA y todo el mundo nos acepten como nuevo equipo. Si nos aceptan, tendremos por primera vez a un equipo de casa, con gente de la casa y hecho todo en casa, que es lo importante.

Es decir que la tecnología, el equipo y el personal saldrán todos de la casa…

Sí. Del mismo modo que hicimos el coche que compitió en Le Mans.

¿La inversión se ha limitado a los 70 millones que ha comentado antes?

Esta inversión de 70 millones ha sido para la fábrica. El nuevo centro de rendimiento de Vitoria está emplazado en un terreno de 34.000 metros cuadrados que es nuestro y hay 17.000 metros de edificio. Dentro tenemos el primer túnel de viento de España, con el suelo que corre a la misma velocidad que el aire, máquinas de hacer encajes… todo está a punto de caramelo.

Supongo que aparte de probar técnicas para los coches de competición, las instalaciones también servirán para otras utilidades, como el túnel de viento…

En el túnel de viento tenemos ahora dos clientes, una empresa de automoción y otra que se dedica a la energía eólica. Y estamos trabajando con un tercer cliente para fabricar trenes de alta velocidad. El túnel es una herramienta que sirve tanto para el mundo de la competición como para el industrial, sobre todo por ser el primero que hay en España.

La inversión en este aspecto se amortizará rápido, ¿no?

Esperemos que sí, pero hay que ir poco a poco hasta que las cuentas salgan.

Comentaba Imma Monsó en una columna en La Vanguardia que intentó abrir esta empresa en Catalunya pero al final no pudo….

Bueno, yo estaba trabajando en la F1 cuando, hacia 1995 o 1996, presenté en Catalunya un proyecto muy similar a lo que he creado en Euskadi. La verdad es que nunca me dijeron que no pero tampoco nunca pusimos nada en marcha. Fue pasando el tiempo y yo dejé la F1 en 2002 y después de estar una temporada en casa sin hacer nada, me surgió la oportunidad de hacer algo aquí. Vine y poco a poco el proyecto fue creciendo. De tener dos coches de carreras en el campeonato de las World Series, hemos pasado a tener 10 corriendo en cuatro campeonatos internacionales. Ahora tenemos un máster avalado por la Universidad de Mondragón con 25 estudiantes, que lleva ya cinco promociones y que ya ha colocado a siete u ocho ingenieros en la F1. Y, desde hace dos años, hemos ampliado nuestro proyecto hasta tener la magnitud del centro de alto rendimiento de Vitoria.

Lo que pasó en Catalunya fue desidia o le pusieron dificultades por parte de la administración?

Es difícil de decir. Llega un punto en el que te cansas de hablar de lo mismo y de que no haya soluciones. Entonces, cuando fui a Euskadi y expliqué lo que quería hacer, al menos lo entendieron y apostaron por nosotros.

En Euskadi tuvo más facilidades…

Sí. Me ayudaron a encontrar el emplazamiento, creyeron en el proyecto y en mí como persona. Creo que no les he decepcionado, porque he ganado seis títulos internacionales: campeones de Europa en los dos litros, campeones de Italia, campeones del mundo de las World Series… Deportivamente hemos funcionado muy bien y hemos hecho lo que habíamos dicho, crear una escuela, hemos empleado a 100 personas y tenemos la nueva fábrica, etcétera. Con ayudas de aquí y del ministerio de Educación y Ciencia hemos conseguido créditos para tirar adelante todos los proyectos.

Ustedes apuestan por hacerlo todo en casa, pero se ven internacionalizando?

Muy fácilmente, porque uno de los grupos inversores con los que trabajamos no está aquí y a lo mejor algo tiene que cambiar.

¿Más temprano que tarde?

Depende de lo que pase el día 12.

Depende de la FIA. ¿Usted tiene esperanza?

Sí, porque tengo un proyecto muy sólido, diferente. Además, con nuestro proyecto hacemos un retorno a la sociedad, que es lo que quiere Max Mosley, porque a través de la escuela creamos técnicos constantemente que después trabajan en equipos de carreras o en centros de investigación. Tenemos algo único dentro de este mundo y también a mucha gente con experiencia, que viene de la F1, en la que han trabajado durante muchos años. Tenemos el equipo, la infraestructura y espero, deseo y sueño con que el día 12 seamos uno de los escogidos.

Por cierto, ¿tienen ya a los pilotos?

No, es lo último en lo que estoy pensando. Lo primero es tener las ideas claras, segundo buscar la financiación y tercero, nos tienen que aceptar. Estos son los primeros tres pasos. Cuando nos acepten el siguiente paso será el de buscar más gente y los pilotos.
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