Estados Unidos ajusta las cuentas a las agencias de calificación de riesgos

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"Dar nuevos ratings bajo la asunción de que se sabe que no es correcto es fraude"

24 de abril de 2010 (10:46 CET)

Estados Unidos, donde explotó la crisis, empieza a ajustar cuentas, y parece que irá hasta el fondo. El testimonio de Eric Kolchinsky el viernes ante el Senado de EE UU fue demoledor, lo explica el diario El País.

La declaración del antiguo analista de Moddy's mostró a las claras la cultura que dominaba entre las agencias de calificación durante la burbuja inmobiliaria.

Kolchinsky habló de fraude bajo juramento y recordó cómo sus superiores se preocupaban más por preservar la cuota de mercado que de prevenir los problemas que hicieron temblar el sistema. Junto a él, en la comisión que investiga la crisis financiera, estaban Richard Michalek y Arturo Cifuentes, ex empleados de Moody's, y Frank Raiter, ex de Standard & Poor's. Los cuatro fueron muy claros. Las primeras alertas sobre la calidad de la deuda vinculada a las hipotecas, dijo Raiter, empezaron a sonar en 2005, un año antes de que el precio de la vivienda tocara techo. Y así lo comunicó a sus jefes.

Pero el analista explicó que había una "desconexión" total y sus supervisores subestimaron el problema. El modelo, explicó, tendía a mantener la calidad del crédito lo más alta posible, porque la volatilidad del rating se traduce en pérdidas de ingresos. Michalek añadió que el miedo a que el cliente fuera a otro rival les hizo ser complacientes.

Caso Goldman

"Dar nuevos ratings bajo la asunción de que se sabe que no es correcto es fraude", admitió Kolchinsky, que sin embargo precisó que el origen de la conducta delictiva está en las firmas que daban hipotecas a gente insolvente y que vistió los créditos como buenos, cuando eran "basura". "No había un incentivo para que se mirara lo que se escondía bajo la piedra", señaló, porque el sistema premia "la cantidad en lugar de la calidad".

Raiter añadió que sufrían una presión "enorme". Hasta el punto de que a los analistas que eran conscientes de los problemas o de posibles conflictos de interés sólo les quedaban dos opciones: "O te ibas por frustración o te enfrentabas a los jefes sabiendo que podían despedirte". "Los analistas somos al fin y al cabo soldados que respondemos ordenes", remachó.

Sólo un inciso para recordar que las agencias de rating certificaban y certifican la calidad de los riesgos que comportan los créditos e instrumentos financieros. Estas agencias eran, antes de la crisis, elemento indiscutible respecto a la seriedad y solvencia de empresas e instituciones financieras.

Una semana despues de ser acusada por el supervisor financiero de fraude en el negocio de las hipotecas basura, Goldman Sachs empieza a recibir demandas de los inversores. La primera fue presentada el mismo viernes en un tribunal en Manhattan, y cita al consejero delegado, Lloyd Blankfein y otros altos ejecutivos.
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