Fainé pierde otro juicio de preferentes

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BANCA

El consejero delegado de Caixabank, Juan María Nin, y el presidente de la entidad, Isidro Fainé

07 de diciembre de 2012 (20:35 CET)

La Caixa vuelve a perder otra demanda por la comercialización de preferentes. El juzgado de primera instancia número 1 de Santander (Cantabria) ha anulado un contrato de Caixabank y ha condenado a la entidad catalana a devolver al cliente los 97.000 invertidos en ese producto, además de los intereses legales desde la presentación de la reclamación.

La sentencia declara extinguido cualquier vínculo contractual entre el banco presidido por Isidro Fainé y su cliente, aunque cabe recurso en la Audiencia Provincial. Se trata de la segunda decisión judicial en menos de un mes que pone en solfa los métodos de comercialización desplegados por Caixabank para colocar estas referencias.

Quita

El juez José Arsuaga declara la "ineficacia por nulidad" de un contrato firmado en agosto de 2000 y las sucesivas compras de participaciones preferentes realizadas entre esa fecha y octubre de 2005, así como de los contratos firmados en enero pasado para efectuar el canje de las preferentes, por el que el demandante obtuvo 29.500 euros de los 97.000 invertidos inicialmente.

Según el relato judicial, el cliente dio orden de venta de sus participaciones en junio de 2011. En diciembre de ese año, la entidad le comunicó que el producto contratado ha sufrido una importante merma de liquidez y pone a su disposición otros instrumentos financieros (obligaciones subordinadas y subordinadas necesariamente convertibles) para su adquisición con cargo al importe de la venta de sus participaciones preferentes que Caixabank se compromete a "recomprar".

Instrumento no apto

El ahorrador hizo constar que "la aceptación del canje obedece al único motivo de obtener liquidez del producto y a no perder los ahorros de toda mi vida, pero no estoy de acuerdo ni con su forma de proceder ni con la solución ofertada que solo acepto por tratar de salvaguardar mi patrimonio y con expresa reserva al ejercicio de acciones judiciales". Ese proceso legal ha desembocado en una reprimenda del magistrado a Caixbank dado que las características de las preferentes hacen "dudar seriamente de que sean un instrumento apto como producto de inversión para clientes minoritarios".

El magistrado pone de manifiesto la falta de información ofrecida por La Caixa, que estaba obligada a facilitar que el cliente "adquiriera en plena conciencia lo que contrata y del riesgo que asumía"; y añade que el demandante confió en la palabra de un empleado sin ser consciente de los altos riesgos de un contrato complejo del que "no recibió --o no se ha probado que recibiera-- la necesaria información para ponderar sus riesgos y decantarse conscientemente sobre su contratación".
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