G-20: la recuperación mejor de lo esperado

stop

Sin título

24 de abril de 2010 (17:30 CET)

Satisfacción en la reunión de los ministros de Finanzas del G-20: la recuperación económica va adelante. Los responsables de economía que se han reunido en Washington, en la sede del FMI, han rebajado la alerta por la crisis. En su opinión a la economía mundial se le han apagado las luces rojas y se ha abierto el paso a un crecimiento global, aunque a diversos ritmos y con tasas de desempleo altas en muchos países.

Aunque han destacado el citado punto de optimismo, el G-20 no quiere olvidar el pasado y asegura que sigue decidido a poner orden al sistema financiero. La ministra de economía de España, Elena Salgado, tque ha participado en la reunión, ha insinuado que se estudia aplicar una tasa a los bancos para prevenir futuras crisis.

El G-20, que reúne a las principales economías mundiales y los países en desarrollo, constata que la recuperación mundial progresa "mejor de lo esperado". No obstante, recomienda prudencia y pide que se mantengan los programas de estímulo económico, y que al mismo tiempo se haga un esfuerzo para conseguir unas finanzas públicas "sostenibles".

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica una recuperación sólida en los mercados emergentes. Este crecimiento es mucho más débil en los países en desarrollo, que se ven frenados por el paro y un sector financiero que aún está afectado por la crisis. De hecho, el resumen del encuentro es que la lucha contra la crisis sigue adelante pero "queda mucho por hacer", en palabras del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner. Lo peor ya habría pasado y ahora toca garantizar que la recuperación es sostenida.

El G-20 enfatiza también que los gobiernos deben elaborar planes "creíbles" para la retirada eventual de las intervenciones en la economía.

¿Una tasa bancaria?


El tema más espinoso de la reunión ha sido la propuesta de introducir nuevos impuestos al sector financiero. Se trata de crear una tasa para los bancos en función de los riesgos que corran, que serviría para crear un fondo de resolución de futuras crisis.

El FMI propone un impuesto que inicialmente pagarían todas las entidades financieras de forma igualitaria y que luego variaría según el nivel de riesgo asumido por cada una. Los ingresos se acumularían en un fondo para pagar futuros rescates de la banca o entrarían como ingresos a las arcas públicas. El segundo impuesto gravaría los sueldos y bonificaciones que pagan las entidades financieras, así como sus beneficios.

El G-20 está profundamente dividido sobre la cuestión. Eso sí, tres economías tan importantes como la de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido están a favor.

Silencio sobre la ayuda a Grecia

Los ministros de Finanzas del G-20 se han reunido en Washington el día que Grecia ha pedido el rescate financiero de los países de la eurozona. En el comunicado final de la reunión no hay ni una palabra sobre Grecia. Se considera que es una cuestión interna de la UE y del FMI, pero a título individual a todo el mundo le ha parecido bien el rescate. Eso sí, hay cierto temor de que se pueda producir un efecto contagio con la situación del país.

La vicepresidenta económica, Elena Salgado, presente en el encuentro, se ha vuelto a desmarcarse de las previsiones económicas del Fondo Monetario Internacional. Salgado ha defendido la previsión de crecimiento del 1, 8% para el próximo año, el doble de lo previsto en el FMI.
Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad