Goirigolzarri no se atreve a responder cuántas acciones tiene de Bankia

stop

JUNTA DE ACCIONISTAS

José Ignacio Gorigolzarri se dirige a los accionistas de Bankia durante la junta de accionistas.

25 de junio de 2013 (19:17 CET)

La junta de accionistas de Bankia celebrada este martes en Valencia acabó como empezó. Literalmente. A la hora de responder al cerca de centenar de intervenciones de los accionistas –prácticamente todos a su pesar- el presidente de la nacionalizada, José Ignacio Goirigolzarri, se remitió a su intervención inicial y repitió lo que ya había dicho. Habló una vez más del sistema de arbitraje y de las excelentes perspectivas de la firma, pero no dijo nada de una cuestión que se planteó en más de una intervención: ¿cuántas acciones tiene de Bankia?

Sobre las 17 horas, una vez concluidas las intervenciones de los accionistas, se procedió a votar el orden de día. Tan rápido fue el proceso que casi se dio el visto bueno a la única cuestión a la que la dirección de la entidad quería oponerse, la gestión social correspondiente a los anteriores gestores. Primero dijo Goirigolzarri “se aprueba”, aunque reaccionó pronto y la tumbó.

Tampoco costó mucho rechazar las dos únicas propuestas que se sometieron a votación y no estaban incluidas en el orden del día y que fueron propuestas por sendos asistentes: el cese de la directiva. Ambas recibieron un “no se aprueba” en menos de un segundo.

Sí a todo

El resto, todas aceptadas. Desde la fusión por absorción a la reducción de número de miembros del consejo de administración (de 19 a 15), pasando por el nombramiento de consejeros independientes, las cuentas anuales o la posibilidad de ampliar capital social.

Curiosamente, ni una sola mención apareció en el turno de preguntas sobre el cambio de auditor: se va Deloitte, entra Ernst & Young. De telón de fondo, las recientes acusaciones de la ex consejera de la entidad en la etapa de Rodrigo Rato, Araceli de Mora.

Esta aseguró ante el juez que instruye el caso Bankia, que la auditora reformuló las cuentas de la nacionalizada (convirtió beneficios en pérdidas) en la última reunión del Comité de Auditoría (25 de mayo de 2012). Goirizolgarri acababa de aterrizar en la entidad.

Operaciones poco ortodoxas

Tampoco le dedicó mucho el presidente de la entidad a explicar más detalladamente cuáles son esas operaciones “poco ortodoxas” que la entidad atribuye a los anteriores gestores, y que Bankia a puesto en conocimiento del Banco de España y la Fiscalía. Según publicó recientemente El Mundo, el número de esta operaciones podría ser de unas 30.

En todo caso, Goirigolzarri se comprometió a seguir investigando y a tomar las medidas oportunas para defender los intereses de la entidad y los accionistas.

Ni Olivas ni Rato

 Otro dato curioso es las pocas veces que aparecieron en las intervenciones de los accionistas los nombres de José Luis Olivas (ex presidente de Bancaja) o de Rodrigo Rato (sacó la entidad a bolsa en una operación más que cuestionable).

La gente tenía en mente la junta celebrada hace un año: ya no se trata tanto de quién provocó el problema como de quién es el responsable de solucionar  sus problemas.

Más tiempo para acogerse al arbitraje

En realidad, la única novedad de la junta fue el anuncio, por parte del presidente de la entidad, de que se ampliaba hasta el 15 de julio el plazo para acogerse al proceso de arbitraje. Este comenzó en abril y, en principio, tenía como fecha tope el próximo 30 de junio.

Resultó curioso, como mínimo, ver al máximo responsable de una entidad, pidiendo a sus accionistas que se sometieran a un proceso para devolverles su dinero (todo o en parte) y dejar de contar con ellos.

La mayor parte de la junta de accionista fue la sucesión de afectados por las preferentes y los productos híbridos. A cada uno se le dio tres minutos para contar como se habían esfumado los ahorros de toda su vida y como se habían convertido sin pretenderlo, en accionistas de Bankia. A todos y cada uno de ellos, le interrumpió el secretario para recordarles que les quedaba un minuto.

Sucesión de pequeños dramas

Cada intervención era un pequeño drama. Jubilados, amas de casa, pequeños accionistas, gente con dependientes a su cargo…. Algunos hablaron indignados, otros pidieron comprensión, los hubo más técnicos y otros con un lenguaje más coloquial.

Incluso uno de los participantes se bajó los pantalones hasta quedar en calzoncillos para dejar claro cuál era su estado económico actual. No faltaron abogados de asociaciones de afectados que, tras dejar el micrófono, se retrató perfectamente repartiendo su tarjeta entre los afectados.

También tomó la palabra un trabajador de Bankia, de los que compró preferentes por fidelidad a la empresa, y ahora tiene que dar la cara ante los clientes. “Lo siento mucho”, dijo “he sido colaborador necesario en una de las mayores estafas de la historia de España”.

Un aplauso para Goirigolzarri

La tensión que se vivió a primeras horas del día se fue relajando. Cuando llegaron los primeros afectados, la principal sala del Palacio de Congresos ya estaba a medio llenar. Eran los directores de las sucursales de la entidad y los trabajadores más fieles. A modo de ironía, se permitieron incluso aplaudir la última intervención de Goirigolzarri.

La tensión se fue relajando a medida que avanzaba la jornada. La cafetería del Palacio de Congresos permaneció cerrada todo el día, así que al pasar el tiempo algunos –muchos de ellos, gente mayor- fueron abandonando la sala.

Suscribir a boletines

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad